La experiencia comienza en Villa Alpina, a 1.340 metros sobre el nivel del mar, tradicional punto de partida hacia el Cerro Champaquí. Desde aquí, nos internamos en un entorno serrano de gran belleza, donde el aroma de los pinares y el aire fresco de montaña anticipan una jornada especial.
El ascenso por la ladera este del Cerro La Mesilla, a 2.007 metros, nos desafía con un desnivel de 180 metros. El sendero se abre paso entre el bosque, que pronto queda atrás para dar lugar a extensos pastizales de altura, desde donde se aprecian vistas panorámicas y el inconfundible silencio de la Pampa de Achala.
Tras unas tres horas de caminata, llegamos a la Estancia San José, perteneciente a la familia López. Este rincón serrano conserva la esencia de la vida de campo en las alturas y ofrece un momento de conexión con las tradiciones locales.
La travesía continúa hacia la Quebrada del Socavón, apenas a media hora de distancia. Allí nos espera la Cascada del Socavón, un salto de agua de más de 30 metros que se abre paso entre imponentes paredes de granito. El almuerzo en este entorno natural es la pausa perfecta antes de emprender el regreso por el mismo sendero hacia Villa Alpina.