Esta propuesta tiene lugar en una parrilla de Palermo, sobre la calle Nicaragua. Apuesta a un formato distinto al de una parrilla convencional: un asiento en primera fila frente al fuego, desde donde se puede seguir paso a paso el proceso de cocción, y una anfitriona que explica la historia y las costumbres detrás del asado argentino mientras se sirve la comida.
El menú, de ocho pasos, está disponible tanto para el almuerzo como para la cena, con opciones en español, inglés, alemán y portugués.
El plato principal incluye matambrito, colita de cuadril y ojo de bife, acompañados de tomates asados, panes caseros, salsa criolla y chimichurri. La experiencia arranca con empanadas de carne, chorizo y morcilla, y cierra con helado de dulce de leche y un fernet con cola como digestivo, una secuencia que recorre buena parte de los sabores típicos de una mesa argentina. La selección de vinos incluye Torrontés, Malbec y Cabernet para acompañar cada etapa de la comida.
Esta experiencia de tres horas funciona bien tanto para parejas como para familias con chicos, ya que el ambiente está pensado para la conversación y el intercambio con otros comensales. También contempla menú vegetariano con aviso previo.