El recorrido comienza con la recogida en el hotel en Pereira y el traslado hacia una finca cafetera familiar ubicada en las montañas de Risaralda. Allí, una familia de cuarta generación, liderada por mujeres, abre las puertas de su hogar y comparte una tradición que ha pasado de padres a hijos durante décadas, manteniendo vivo el legado cafetero de la región.
La bienvenida se realiza entre cafetales en producción, acompañada de una taza de café preparada al estilo tradicional. Mientras disfrutas de los aromas y sabores de la finca, conocerás la historia de la familia anfitriona, su vínculo con la tierra y el papel que el café ha desempeñado en la construcción de su identidad a lo largo de varias generaciones.
Antes de iniciar el recorrido, recibirás el atuendo típico cafetero —poncho, sombrero y canasto—, elementos que forman parte de la cultura rural del Eje Cafetero y que acompañarán la experiencia durante la visita.
A medida que avanzas por los cultivos, el guía explica cómo nace una planta de café, cuáles son sus etapas de crecimiento y qué factores influyen en la calidad del grano. Sin embargo, el momento más especial del recorrido llega cuando cada visitante participa en la siembra de su propio árbol de café dentro de la finca.
Más que una actividad agrícola, este acto representa una conexión directa con la tierra y con una tradición que ha dado forma a la historia de la región. Plantar un cafeto permite comprender el tiempo, el cuidado y la dedicación que requiere cada taza de café, mientras se deja una huella simbólica en un paisaje que continúa produciendo y creciendo generación tras generación.
La experiencia continúa con actividades prácticas que permiten conocer de cerca el trabajo cotidiano de una finca cafetera, incluyendo la recolección manual de café y la observación de algunas de las herramientas y procesos utilizados por la familia para transformar el grano. A través de historias y demostraciones, los visitantes descubren cómo han evolucionado las técnicas de siembra sin perder la esencia de la tradición cafetera.
El recorrido finaliza con una taza de café preparada mediante métodos de filtrado, acompañada de torta casera y una sorpresa especial reservada para el final de la experiencia. Es un momento para compartir con los anfitriones, resolver preguntas y disfrutar el resultado de un trabajo que comienza mucho antes de que el café llegue a la taza.
Esta experiencia de siembra de café en Pereira es ideal para quienes buscan una conexión auténtica con la cultura cafetera colombiana, participando activamente en una tradición familiar y viviendo uno de los gestos más representativos del mundo del café: sembrar una planta que continuará creciendo mucho después de la visita.