El centro de Buenos Aires fue el hogar de los cines más espectaculares de Sudamérica durante la época dorada del séptimo arte. Marquesinas enormes y fachadas art decó anunciaban grandes estrenos de Hollywood y propuestas de autor llegadas de Europa frente a miles de espectadores porteños.
Con el paso de los años, el cambio de costumbres y la apertura de cines modernos en los shoppings, muchos de los cines de la avenida Corrientes cerraron o se transformaron en teatros y centros comerciales.
Sin embargo, el amor por las películas sigue vigente en estas veredas gracias a la resistencia de espacios que priorizan la calidad visual por sobre las recaudaciones del momento. Estos cines mantienen proyectores modernos para cine global y acústica adecuada para aislarse del tráfico ruidoso en la comodidad de una butaca antigua.
Cine Lorca
Si tu plan es acercarte a una experiencia auténtica y vivir el clima de una verdadera sala barrial de mediados del siglo XX, tu destino es el Cine Lorca, ubicado desde 1968 en la avenida Corrientes 1428.
Este espacio es un baluarte del séptimo arte en la ciudad. Su programación está seleccionada por expertos y se basa en películas internacionales independientes, estrenos limitados, homenajes a directores históricos y los títulos argentinos premiados en festivales.
El hall del Lorca tiene doble altura, con una sala en cada nivel. Aunque su cartelera está disponible online, las entradas solo se pueden comprar en la boletería, por lo que conviene llegar con tiempo para hacer fila, sobre todo durante los fines de semana.
Sala Leopoldo Lugones
El punto de encuentro para la cinefilia porteña es la Sala Leopoldo Lugones. Opera en los pisos superiores del gran edificio racionalista del Teatro General San Martín (Corrientes 1530). Este espacio no obedece a fines de lucro comercial, sino que organiza retrospectivas, reproduce documentales extraños y proyecta rollos de película de celuloide originales sin remasterización digital.
Cine Gaumont
Alejándose apenas unas cuadras del asfalto principal, cruzando el área de la Plaza del Congreso, asoma el histórico complejo del Cine Gaumont. Esta inmensa estructura fue recuperada y es gestionada por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales de Argentina. Las entradas cuestan bastante menos que en las salas comerciales, y su catálogo en pantalla grande es el pilar central del cine realizado en Argentina.