Que Hacer En Puerto Madryn (Destinos)

Tiene que ser un lugar de belleza tremebunda el que haga que los galeses dejen su verdes tierras para cruzar el mundo y fundar una colonia. Ha de haber allí un cielo de azules insólitos y un mar lleno de criaturas similares a los dragones. Además debe tener posibilidades para el fútbol, la prosperidad económica, la fiesta y el asombro permanente.

Porque así es la vida, ese lugar existe y es de lo más argentino aunque se llame Puerto Madryn en honor a uno de los galeses fundadores y se haya vuelto universal por guardar tan descomunales atractivos turísticos.

Lo primero que pasa por la mente de los viajeros al escuchar hablar de Puerto Madryn es, con razón, la Península Valdés, patrimonio de la Humanidad donde llega la mayor cantidad global de ballenas francas australes y donde el contacto con la naturaleza es extremo, frontal e inolvidable. Sin embargo, esta ciudad de la Provincia del Chubut es mucho más...

Galeses, italianos y españoles, hoy todos argentinos, fueron poblando la región desde la segunda mitad del siglo XIX. La pesca, el comercio, la industria y más recientemente el turismo han sido las fuentes de trabajo de estas personas que sienten un orgullo por su tierra que solo es comparable con el asombro de los visitantes.

Para echar un primer vistazo a todo lo que se puede hacer en Puerto Madryn, lo mejor será enumerar algunos de sus principales atractivos.

Península Valdés

Un paseo de 10 horas para disfrutar de un lugar irrepetible. Aunque el ambiente estepario que presenta podría dar cuenta de una zona más o menos desierta, quienes se fije sin mayor atención podrán toparse fácilmente con lobos marinos, pingüinos, elefantes marinos, guanacos, liebres patagónicas, zorrinos, armadillos y otro montón de animales.

Avistaje de ballenas

Este es un paseo que se puede fusionar con el anterior y que también se puede hacer solo. A una hora de Puerto Madryn está Puerto Pirámides, de donde se toma una embarcación cuyo destino es quizá lo más emocionante de una visita a esa parte de Argentina: el avistaje de ballenas francas australes.

Todos los días, cada dos horas, están saliendo embarcaciones a ese paseo en el que los turistas aprenden todo sobre estas gigantescas criaturas marinas: la reproducción, su comportamiento normal, la gestación, la alimentación y hasta la cría.

La pingüinera de Punta Tombo

Esta es la reserva de pingüinos más grande de América Latina. Aquí estas aves viven a sus anchas mientras proclaman su lenta y total libertad. Los turistas pueden unir la experiencia con la observación de toninas en estado natural o simplemente embarcarse a las 7:00 de la mañana par disfrutar de estos simpáticos animales haciendo sus vidas.

Snorkeling con lobos marinos

Solo el título de esta actividad nos hace imaginarla como imposible, pero en Puerto Madryn no solo es posible sino que además es fundamental, pues es allí donde están las aguas más transparentes de Argentina. Se trata de una experiencia que solo se realiza en tres lugares de todo el mundo, y que en este caso solo está a 15 minutos en auto de la ciudad más 5 de navegación.

Los practicantes reciben una instrucción básica apenas llegan en embarcación al lugar donde se practica la actividad. Mientras tanto, ya los lobos marinos nadan alrededor como esperando por la primera persona que se lanzará para saciar toda su curiosidad.

Avistaje de toninas

Durante poco más de una hora, los turistas pueden ver de bastante cerca a las toninas overas, los delfines más pequeños del mundo. Estos juguetones animales reciben al público con alegría durante absolutamente todo el año, por cuanto se han convertido en una de las excursiones rápidas más concurridas.

Avistaje submarino de ballenas y lobos marinos

He aquí una de las grandes novedades de los tiempos recientes. Este viaje se hace a bordo de un pequeño submarino que permite a la gente elegir entre ver a los lobos marinos y ballenas desde abajo para entender como nunca antes su comportamiento, o desde arriba para maravillarse con sus morisquetas y saltos.

Visitar el Ecocentro

Justo frente al mar, en la costa de la ciudad de Puerto Madryn, está el Ecocentro, un lugar que cada año visitan 50.000 personas interesadas en entender el mar como una unidad amplia y compleja. Ideal para ir con toda la familia antes de cualquier experiencia directa con el mar, este centro ofrece exposiciones muy variadas durante todo el año.

Visitar el Museo Oceanográfico

Si el ecocentro sirve para entender el mar en su estructura más amplia, el Museo Oceanográfico de Puerto Madryn repasa toda la vida dentro y fuera del agua. Se encuentra en una privilegiada colina con vista al mar y luce una arquitectura que en sí ya es una atracción.

El Museo Oceanográfico tiene áreas de dedicadas a mamíferos marinos, invertebrados, peces, geología y paleontología, aves, pinnípedos, la colonización galesa, la botánica y la Oceanografía, así que para comprender Puerto Madryn es mejor pasar por allí.

Visitar el Monumento a los Colonos Galeses

El escultor argentino Luis Perlotti relató que personas del pueblo le llevaron un gran número de fotografías de los pioneros galeses para que le sirvieran de modelos de los personajes que incluiría en su obra. Por eso visitar el Monumento a los Colonos Galeses es una de las cosas que no deben dejar de hacer quienes quieran sentir el espíritu de una ciudad que tomó de diferentes partes del mundo para crear su particular identidad.

Disfrutar de las playas en verano

La más grande mentira que pueda escuchar alguien sobre las playas de Puerto Madryn es que sus aguas son heladas. De hecho, las características geográficas de la región hacen que en verano se puedan disfrutar de temperaturas bastante buenas a juzgar por cómo son las playas argentinas.

Otra ventaja es que se trata de playas tan grandes que la gente puede moverse con libertad y disfrutar de actividades tan diversas como nadar o algunos de los deportes acuáticos que a tantas personas mueven en la zona.

A cualquier artículo sobre esta ciudad habría que agregarle al final: "Pero hay más". Eso es lo que deben saber todas las personas que tengan la dicha de organizar un viaje hasta allá.