Avis de Pousada Encanto Dos Mares
Tapioca, sonrisas y una atención que nos hizo sentir en casa en Ponta Negra

Nos alojamos en Pousada Encanto Dos Mares durante nuestro primer viaje internacional en familia, y salimos felices (y con varios kilos de más). El desayuno fue la estrella: tapiocas hechas al momento, con queso coalho y banana, jugos naturales y un bolo de coco todavía tibio. El restaurante también resolvió muy bien una cena de pescado; pidan la moqueca. El personal, desde la recepción hasta la cocina, fue atento sin invadir. Cada mañana Rafael nos guardaba una mesa cerca de la ventana porque viajábamos con nuestros hijos. La ubicación en Ponta Negra facilita todo, y volveríamos sin pensarlo.
Birthday Sunrise Views and Lightning-Fast Check-Out

Celebrating our friend's birthday at Pousada Encanto Dos Mares was such a treat. Our room looked straight toward the sea, and waking up to the pink sunrise over Ponta Negra was the highlight—especially with coffee on the little balcony. Check-in took barely five minutes; the receptionist had our keys and Wi-Fi note ready when we arrived around 2 p.m. Check-out was just as painless, with a quick key drop and taxi arranged in under ten minutes. The place felt relaxed, clean, and genuinely welcoming. We left smiling, still talking about that view from R Poe Jorge Fernandes 45.