Viajá desde El Calafate y descubrí dos de los destinos más espectaculares del sur patagónico en un solo día: El Chaltén, la Capital Nacional del Trekking, y el majestuoso Glaciar Viedma, el más grande de la Argentina.
La jornada comienza temprano con el traslado desde los hoteles de El Calafate rumbo a Bahía Túnel, a orillas del Lago Viedma, muy cerca de El Chaltén. Durante el recorrido en bus, el paisaje cambia desde la estepa hasta las primeras vistas de la Cordillera de los Andes, anticipando la llegada a uno de los lugares más bellos del Parque Nacional Los Glaciares.
En Puerto Bahía Túnel embarcamos para iniciar una navegación escénica por el Lago Viedma, rodeados de aguas color turquesa y los picos nevados del Macizo Huemul. Durante el trayecto, el barco navega entre los témpanos desprendidos del glaciar, mientras el guía comparte información sobre su formación y evolución.
Luego de unos 40 minutos, llegamos a la Bahía Cabo de Hornos, donde realizamos una caminata corta y de baja dificultad hacia un mirador natural en la Península Cabo de Hornos. Desde allí, se contempla la Bahía de los Témpanos y el frente del Glaciar Viedma en todo su esplendor, una oportunidad perfecta para disfrutar del silencio patagónico y capturar fotografías memorables.
De regreso al barco, comienza el acercamiento al frente del Glaciar Viedma, un momento impresionante en el que se aprecian los tonos azulados y las texturas del hielo milenario. A bordo, los pasajeros disfrutan de un Lunch Box incluido, ideal para acompañar este tramo de pura contemplación y asombro.
Al finalizar la navegación, regresamos al puerto y continuamos por carretera, donde el guía acompañará al grupo en un recorrido interpretativo por el pueblo, compartiendo su historia, cultura y la vida cotidiana de esta encantadora villa de montaña.
La excursión continúa con una caminata hacia el Chorrillo del Salto, una cascada rodeada de bosque andino, de fácil acceso y gran belleza, ideal para cerrar la jornada con una conexión íntima con la naturaleza.
Finalmente, emprendemos el regreso hacia El Calafate, llevando con nosotros el recuerdo de un día único que combina paisajes, naturaleza, confort y emoción en el corazón del Parque Nacional Los Glaciares.