En el corazón de San Telmo, sobre la calle Perú, funciona una de las peñas folclóricas más convocantes de Buenos Aires: La Resentida. El encuentro se realiza el primer viernes de cada mes en un salón que combina la estética de club de barrio con una pista de baile amplia. Así, el repertorio en vivo se disfruta de pie y en movimiento.
La organización está a cargo del grupo El Tierral y Casimiro Brass, referentes de la escena folclórica porteña, que además invitan a dos bandas distintas en cada edición. La noche abre con una clase de baile breve, pensada para quienes se acercan por primera vez a ritmos como la chacarera o la zamba y quieren animarse a la pista. A partir de ahí, la música en vivo y el baile ocupan el centro de la propuesta, acompañados de empanadas y vino, en un clima de encuentro entre público porteño y visitantes de otras provincias.
La Resentida empezó en 2006 como un encuentro semanal en una fábrica de mosaicos del barrio de Boedo. Con los años pasó por la Estación de los Deseos, en Caballito, hasta instalarse en su sede actual de San Telmo. Ese recorrido de casi dos décadas la convirtió en una de las peñas de Buenos Aires con mayor trayectoria ininterrumpida.
Lo que distingue a La Resentida frente a otras propuestas folclóricas porteñas es su fuerte impronta bailable: mientras muchas peñas privilegian la cena con show, aquí el foco está puesto en la pista y en un repertorio pensado casi en su totalidad para moverse. La combinación entre grupos anfitriones estables y artistas invitados renueva la programación mes a mes, algo que la mantiene entre las sedes folclóricas más recomendadas de la ciudad.