Free walking tour en Belgrano: planes y actividades por el día

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  Tangol 20/02/2026

Belgrano es uno de los barrios más pintorescos, exclusivos y atractivos de la Ciudad de Buenos Aires. Pero no solo por eso es uno de los destinos favoritos para el turismo: es una comuna accesible desde el microcentro para llegar por subte, colectivo, taxi o transfer, y sus calles son tan ordenadas y prolijas que dan ganas de recorrer cada cuadra a pie.

¿Qué vas a ver en el camino? Cuadras arboladas, callecitas empedradas, casonas antiguas y preciosas, los mejores museos históricos, parques amplios y bien cuidados, restaurantes y cafés para todos los paladares, y mucho más. Preparate para esta guía para armar tu free walking tour, porque este barrio tiene mucho para que veas.

Si tu primera pregunta es cómo llegar a Belgrano, Buenos Aires te responde con una de sus esquinas más populares: la famosa intersección de Avenida Cabildo y Avenida Juramento, a la que se llega fácil bajando en la estación Juramento de la línea D del subte, o en alguna de las muchas paradas de líneas de colectivos que provee el Metrobús de Avenida Cabildo.

Antes de avanzar con lugares para visitar y cosas que hacer en Belgrano, te recomendamos revisar nuestros tours y excursiones en Buenos Aires para organizar tu viaje y llevarte lo mejor de la capital argentina.

Ahora sí, ¡empecemos!

 

Museos en Belgrano: Buenos Aires desde sus inicios

Juramento es una de las calles principales del barrio, donde se encuentran los locales de compras y paseo. Avanzando desde Cabildo hacia el Norte por esta avenida se llega a la icónica Plaza Manuel Belgrano, en cuyo centro se alza una estatua del prócer. Desde ahí, vas encontrar dos de los museos más notables del barrio, ubicados uno frente al otro, ¡una verdadera posta de cultura!

El primero es el Museo de Arte Español Enrique Larreta, ubicado sobre la avenida Juramento 2291. Este impresionante edificio, que alguna vez fue la residencia del escritor y coleccionista de arte Enrique Larreta, transporta a la España del siglo XV al XX. Lo que más te va a impactar, además de su valiosa colección de arte, es el increíble jardín andaluz, un remanso de paz con sus fuentes, patios de azulejos y vegetación meticulosamente cuidada. Es un lugar perfecto para sumergirse en la belleza y la historia local.

Para el año 2026, el museo mantiene sus puertas abiertas de lunes a viernes de 11 a 19 horas, y los fines de semana hasta las 20 horas, con la particularidad de ofrecer entrada gratuita los miércoles. Dentro de sus salas vas a encontrar esculturas, pinturas, mobiliario y objetos de uso cotidiano que te van a dar una idea clara de cómo era la vida en el siglo XIX.

Justo enfrente, se alza el Museo Histórico Sarmiento, que albergó al Gobierno Federal en 1880 y fue escenario de momentos clave para la consolidación de la República Argentina. Está dedicado a la vida y obra de Domingo Faustino Sarmiento, uno de los presidentes y políticos más influyentes de nuestra historia. Si te interesa la política, la educación y la historia argentina, este es un lugar de visita obligada. El museo ofrece una exhibición permanente sobre la vida de Sarmiento y su legado, y tiene actividades y recorridos guiados muy interesantes. La entrada es libre y gratuita, y los horarios son de martes a viernes de 11 a 19:30, y los sábados y domingos de 10 a 19:30.

Muy cerca, sobre Vuelta de Obligado 2042, está la Parroquia Inmaculada Concepción, conocida popularmente como "La Redonda" por su infrecuente planta circular. Este bellísimo templo católico fue inaugurado en 1878, y está inspirado en el Panteón Romano de Agripa, con influencias del neorrenacimiento italiano.

Parque Barrancas y Barrio Chino de Buenos Aires

Unas cuatro cuadras más adelante por Juramento encontrás el precioso parque Barrancas de Belgrano, un verdadero oasis de paz y serenidad en medio del ritmo acelerado de la ciudad. Apenas llegues vas a toparte con sus senderos serpenteantes y sus lomadas ondulantes, y vas a sentir que el aire se vuelve más fresco y el tiempo se ralentiza.

Las Barrancas no son un parque cualquiera; son un testigo vivo de la historia de Buenos Aires. ¿Sabías que en el siglo XIX, antes de la ganancia de tierras al Río de la Plata, estas barrancas naturales eran la orilla misma del río? Era un paisaje totalmente distinto al de hoy, un lugar donde el agua se encontraba con la tierra y donde los porteños de la época venían a pasear, a abastecerse de víveres, y a intercambiar mensajes o chismes desde otras localidades o ciudades del mundo. En 1892, este espacio se transformó en un parque público, y desde entonces es el corazón verde de la comuna. En épocas primaverales y veraniegas se suelen organizar eventos musicales gratuitos.

 

Por este parque recomendamos caminar despacio y dejarse llevar. Aprovechá para sentarte en un banco a ver a los vecinos tomar mate, leer, o a compartir una merienda con sus familias. Fijate en los detalles de los faroles antiguos y en la inmensa variedad de árboles que te dan sombra. Es el lugar perfecto para empezar a conectar con la vida real del barrio, esa que se vive a diario y que no aparece en las guías de turismo tradicionales.

Y justo en el corazón de las Barrancas, vas a encontrar una jya arquitectónica que es el epicentro del arte y la pasión del barrio: la famosa Glorieta de Barrancas de Belgrano. Este hermoso quiosco de música, construido en 1910, y con su nombre oficial en honor a Antonio Malvagni, director de la Banda Municipal de la época, es un templo del tango a cielo abierto Si venís un fin de semana, vas a tener la suerte de presenciar las clases y las milongas al aire libre. Parejas de todas las edades y de todas partes del mundo se reúnen ahí mismo para bailar al compás del 2x4.

Locales del Barrio Chino y Pasaje Echeverría de Buenos Aires

Desde las Barrancas, caminaremos unos pocos metros y, de repente, la magia de Oriente nos va a envolver. El Barrio Chino de Belgrano es un universo de colores, aromas y sabores que te van a transportar a miles de kilómetros de distancia sin necesidad de pasaporte. Surgió en la década de 1980 con la llegada de familias inmigrantes, principalmente de China y Taiwán, que abrieron negocios y restaurantes, cambiando por completo la fisonomía de la zona.

Para ingresar, buscá el imponente arco de acceso que te va a dar la bienvenida, una verdadera obra de arte que parece traída directamente de Asia. La foto debajo del arco es casi obligatoria. Una vez dentro, las calles Arribeños y Juramento son un festival para los sentidos: vas a encontrar supermercados repletos de productos exóticos traídos desde China, locales de manga y anime, y una oferta gastronómica que es un paraíso para los amantes del buen comer.

Lo mejor es perderse por sus callecitas, probar los "dumplings" al vapor en alguno de los puestitos callejeros y sentarse a disfrutar de un buen plato de "ramen" o "sushi" en alguno de los tantos restaurantes.

El Barrio Chino de Belgrano es el lugar ideal para comprar recuerdos originales, como amuletos de la suerte, o souvenirs con inscripciones en caracteres asiáticos. En este barrio conviven comunidades chinas, taiwanesas, japonesas y coreanas, cada una aportando su propia impronta a la vida cotidiana. Te vas a sorprender con la cantidad de productos que no conocías y con la variedad de sabores para probar, desde un té de burbujas hasta una sopa picante. Es un lugar que te invita a ser curioso, a explorar y a dejarte llevar por lo desconocido.

Podés aprovechar el recorrido para recargar energías en uno de los tantos bares, cafés y restaurantes del Pasaje Echeverría, conectado con el Barrio Chino hacia el este.

Si tenés muchas ganas de caminar, estas a unas quince cuadras de uno de los destinos más buscados en todo el país. El plan es seguir a paso tranquilo hasta la Avenida Presidente Figueroa Alcorta, donde entre la tranquilidad de las casonas habita uno de los lugares más ruidosos y apasionados de Buenos Aires: el Estadio Monumental, la mítica cancha del Club Atlético River Plate.

Podés hacer el "Estadio Tour" que te va a llevar por los vestuarios, la sala de prensa y el campo de juego, sintiendo la adrenalina que se vive en cada partido. Y no te olvides de visitar el Museo River, donde vas a conocer la historia de este gigante del fútbol, sus trofeos y sus más grandes ídolos. Es una parada obligatoria para cualquier turista que quiera entender la verdadera pasión argentina.

Belgrano R: la Buenos Aires tradicional

Ahora, ¿qué te parece si nos adentramos en el Belgrano más residencial? Nos vamos a Belgrano R, una zona que se caracteriza por su tranquilidad, sus calles arboladas y sus casonas de ensueño. Esta parte del recorrido está del otro lado de Cabildo, así que puede ser una opción para empezar o terminar el tour y emprender el regreso en la misma parada de subte.

Acá, en la esquina de Conde y Juramento, frente a la Plaza Castelli, se levanta el majestuoso Palacio Hirsch. Esta joya arquitectónica de estilo inglés eduardiano, construida en 1895, es una verdadera obra de arte.

Originalmente llamada Residencia Belmont, fue construida para un ingeniero escocés y luego adquirida por el empresario alemán Alfredo Hirsch en 1910. Él la amplió y la convirtió en un verdadero palacio, con un ala izquierda que tenía una inmensa sala de música con un órgano de 2500 tubos, y un ala derecha con un gran salón decorado con elementos de la Casa de la Inquisición de Sevilla.

¿Sabías que Alfredo Hirsch era un refinado coleccionista de arte? Tenía obras de Rembrandt y Rubens. Esas obras fueron donadas a la Sala Hirsch del Museo Nacional de Bellas Artes, donde las podés ver. El Palacio Hirsch es un símbolo del patrimonio histórico del barrio, aunque hoy es una propiedad privada, ocasionalmente abre sus puertas para eventos culturales, así que siempre hay que estar atento. Su sola fachada ya es un espectáculo que merece ser admirado. Es la prueba de que en este barrio, el arte, la historia y la arquitectura conviven en perfecta armonía.

Lugares para comer en Belgrano, Buenos Aires

Belgrano no solo es un barrio de cultura e historia, también es un paraíso gastronómico con algunos de los mejores lugares para ir a comer en Buenos Aires.

Si te quedaste por el lado del Barrio Chino, tenés que probar la gastronomía asiática de la zona, que es simplemente espectacular. Pero si buscás algo más tradicional o querés probar un "brunch" porteño, te doy algunas recomendaciones imperdibles. Para una experiencia con toques de parrilla argentina, tenés que ir a Casa Cuba Parrilla, un lugar cálido y familiar con una propuesta de parrilla premium.

Si lo tuyo son los cafés de especialidad y la onda más "cool", te sugiero que vayas a Stumpy, un nuevo cafecito en el barrio con porciones XXL que son perfectas para un brunch o una merienda abundante. Y si lo que querés es una experiencia tradicional porteña, no podés perderte probar las pizzas de molde en Burgio.

Belgrano tiene opciones para todos. Si querés un plan más tranquilo, podés buscar un café de barrio en las calles tranquilas de Belgrano R, lejos del ruido de las avenidas. Si sos de los que prefieren la comida rápida y al paso, tenés una gran variedad de pizzerías y hamburgueserías. Si lo que buscás es un buen vermut y una picada, hay varios bares notables en la zona. La calle Juramento es una buena opción para encontrar lugares pintorescos y llenos de onda, donde los vecinos se reúnen a charlar y a disfrutar de un buen momento.









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