Piscina tranquila, rincones para descansar y todo Leticia a mano durante nuestra primera aventura internacional
Hotel Utüane
Pasamos nuestra luna de miel en Hotel Utüane y fue una base cómoda para conocer Leticia a pie. La pileta nos salvó del calor de la tarde: pequeña pero limpia, con reposeras bajo una pérgola de madera y buena sombra. También disfrutamos el patio común, con hamacas y mesas para descansar tranquilos. Nuestra habitación daba hacia adentro, así que dormimos sin ruido de la calle. En diez minutos llegábamos a la plaza principal y al malecón; cerca hay una panadería, ideal para desayunar. El personal fue atento y nos orientó con paseos y traslados. Para nuestro primer viaje internacional, nos fuimos muy agradecidos.