El resort está situado en Maragogi, conocido como el “Caribe brasileño” por sus aguas cristalinas y piscinas naturales que forman los arrecifes durante la marea baja. Se trata de un viaje de aproximadamente dos horas y media en coche desde Maceió y Recife, con fácil acceso por carretera, ideal para quienes buscan una escapada tropical con buena infraestructura.
En Salinas, el todo incluido se toma en serio. Se ofrecen tres comidas principales al día (con buffet variado y menús temáticos), snacks en varios puntos del resort, así como bebidas alcohólicas y no alcohólicas disponibles las 24 horas. La gastronomía es uno de los puntos fuertes, con opciones para complacer a todos los paladares, incluidos los más exigentes.
Salinas Maragogi es un resort familiar, pero atiende a todo tipo de viajero con excelencia. Para quienes viajan con niños, el complejo ofrece clubes infantiles por grupos de edad, con monitores capacitados y actividades educativas y recreativas. Los adultos podrán disfrutar de un animado programa, que incluye clases de baile, deportes acuáticos, recorridos ecológicos, espectáculos en vivo y fiestas temáticas.
Si prefiere relajarse, encontrará tranquilidad en las zonas de descanso junto al río o en las piscinas, además de un completo spa con masajes, tratamientos de belleza y sauna.
Con una enorme zona verde integrada en la naturaleza y una exclusiva franja de playa, Salinas ofrece alojamiento confortable, con habitaciones amplias y bien equipadas. El complejo está atravesado por un río, lo que le da un encanto especial al paisaje y proporciona experiencias únicas, como la práctica del kayak o el stand up paddle.