La experiencia comienza en el aeropuerto de El Calafate, desde donde los pasajeros abordan un vuelo rumbo a Perito Moreno, disfrutando durante el trayecto de amplias vistas de la estepa patagónica, sus ríos y lagos que se despliegan bajo el avión.
Una vez en el Parque Patagonia, la actividad se centra en las áreas de los Portales Cañadón Pinturas y Cañadón Caracoles, sectores reconocidos por albergar importantes poblaciones de guanacos y, en consecuencia, una notable presencia de pumas. En este entorno de gran valor natural, los visitantes se sumergen en una experiencia diseñada para observar al cuarto felino más grande del planeta de forma responsable y respetuosa.
A lo largo de la jornada, guías y rastreadores especializados interpretan el paisaje en busca de huellas, comportamientos y señales que permitan localizar a los animales. A partir de este trabajo, se realizan desplazamientos en vehículos 4x4 y caminatas por senderos naturales y sectores abiertos del parque, avanzando a un ritmo pausado que favorece la observación atenta del entorno.
El seguimiento del puma se realiza siempre a una distancia prudente, utilizando binoculares para minimizar la perturbación de la fauna. Esta dinámica permite comprender mejor el comportamiento de la especie y valorar la importancia de su conservación en un ecosistema donde históricamente fue percibido como una amenaza para la ganadería.
Al finalizar la experiencia, el regreso hacia El Calafate ofrece nuevamente vistas aéreas de la inmensidad patagónica, con extensas planicies, cursos de agua y lagos que acompañan el vuelo y cierran la jornada con una perspectiva panorámica del territorio explorado.