El turismo comunitario guaraní é uma das propostas mais enriquecedoras para conhecer os povos originários de Misiones. Las comunidades convidam a recorrer a remetentes guiados por seus amigos, aprender sobre plantas medicinais, técnicas tradicionais de caza e agricultura, participar de cerimônias e provar comidas tópicas.
Agora vamos começar!
La cultura guaraní se caracteriza por una cosmovisión en la que todo está interconectado: la tierra, los seres vivos, el agua y el hombre forman parte de un mismo tejido espiritual. La selva misionera es el hogar sagrado donde habitan los dioses y los ancestros.
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“tierra sin mal”, um lugar ideal de harmonia e abundância. Los guaran'es asentaram nas orillas de r'os y arroyos, desplazando a outros pueblos e estabelecendo uma presença duradoura na região. Se autodenominaban avá, es decir, “hombre”, y compartían una lengua y organización social basadas en lazos de parentesco y una profunda conexión espiritual con la naturaleza.Na atualidade, a região de Iguaz alberga numerosas comunidades mbya guaraní, como Yryapú, Fortín Mbororé, Yasy Porã, Ita Poty Miri y Miri Marangatu, entre outros. Estas aldeias, localizadas em plena selva e a poucos quilômetros das cataratas, abrem suas portas para os viajantes que buscam uma experiência autêntica e respeitável.
1) Visita a la Tekoa Yriapú: un encuentro con la historia viva
Adentrarse en la Aldea Yriapú es animarse al cruce de un umbral hacia la Tekoa: el "lugar donde somos lo que somos". Al iniciar el sendero, el saludo Aguije Vete (Bienvenido) marca el ingreso a un territorio donde la historia no se lee en libros, sino que se respira en la selva y se transmite a través de la oralidad de sus residentes.
visitar la aldea Yriapú desde Puerto Iguazú es con nuestra excursión. Durante dos horas de intercambio genuino, se revelan las costumbres, la organización comunitaria y los secretos de una cultura que es el alma verdadera de la tierra misionera.
Consejos para la visita a la comunidad Yriapú
En Misiones existen 132 comunidades indígenas, que . El turismo de base comunitaria emergiì como una herramienta clave para el fortalecimiento econìmico y la revalorización cultural. Projetos gerenciados pelas próprias comunidades permitir , promoviendo la autonomía y el desarrollo sostenible.
2) O legado jesuíta e a riqueza geológica: San Ignacio Minès e Minas de Wanda
Esta excursão de día completa propõe uma viagem através dos séculos para compreender as duas grandes correntes que forjaram a identidade missionária: a evangelização do século XVII e la inmigración europea del siglo XX. El recorrido faz parte do circuito jesuítico de Iguazú; en Misiones y tiene su punto culmine en As Ruínas de San Ignacio Miní, Patrimônio da Humanidade pela UNESCO.
Allí, entre la espesura de la selva que la ocultó durante casi dos siglos, emergen los muros de arenisca rosada de una civilización que descolló por sua eficiência social e produtiva há 400 anos.
A la llegada de los conquistadores españoles en el siglo XVI, los guaranès ocupaban gran parte de la Cuenca del Plata, um vasto território definido pelos ríos Paraná, Paraguai e Uruguai. O encontro com os europeus, marcado por episódios de cooperação e conflito, transforma a vida dos guaranis. De acuerdo con el sitio oficial de Turismo de Misiones, la creación del sistema de “encomienda” y la llegada de los jesuitas, dejaron huellas profundas en la identidad regional, visibles hoje nas ruínas das antigas missões jesuíticas de Iguaz.
El viaje temporal continúa hacia 1936 en las Minas de Wanda, un yacimiento de piedras semipreciosas a cielo abierto descubierto por colonos polacos. El lugar debe su nombre a una princesa polaca amante de las gemas, y hoy permite explorar la geologä de la regièn, observando geodas y el trabajo de extraccièn en el basalto, unindo así la historia de la tierra con la de los inmigrantes que la poblaron.
3) Luna Llena en las Cataratas: experiencia ancestral bajo el cielo misionero
El Paseo a la luz de la Luna Llena en el Parque Nacional Iguazú trasciende la simple excursión nocturna; es un portal hacia la cosmovisión guaraní, donde la selva paranaense revela su faceta más mística. Enquanto o Trem Ecológico se interna na sombra rumbo da Garganta do Diabo, os sentidos se agudizam: o aroma doce da vegetação e os sons da fauna noturna criam a atmosfera perfeita para compreender por que, para los guaranés, este cenário é sagrado.
Bajo el resplandor de Yasy (la luna), el paisaje se transforma. Ahí se trata sentir la energä que, segän la mitologä local, despierta a los duendes protectores de la naturaleza.Es el momento del Yasy Yateré, el "hijo de la luna", cuya leyenda se entrelaça com o canto real de uma avenida que habita a espesura. A noite nas cataratas é o cenário onde biodiversidade e mito se tornam indistinguíveis.