Conocer Santa Cruz de la Sierra es sorprenderse con una de esas ciudades que te hacen cambiar la idea sobre un país al que creías conocer como la palma de la mano. Ubicado en el oriente boliviano, es uno de los destinos turísticos más interesantes para los viajeros porque está muy alejado de los paisajes altiplánicos que suelen aparecer en el imaginario colectivo sobre Bolivia. Además, este lugar, hogar de casi dos millones de habitantes, combina tradición y modernidad en partes iguales, rodeado de un entorno natural espectacularmente bello.
¿Sabías que desde 1561 esta ciudad fue trasladada varias veces hasta asentarse en el sitio actual, en el corazón de los llanos cruceños? Su historia es muy interesante, pero no queremos ponernos pesados en detalles. Podemos, en pocas palabras, señalar que Santa Cruz es una de las capitales más importantes del país: acá se encuentran los negocios, pero también es el punto de encuentro cultural de una comunidad rica en tradiciones y la puerta de entrada a algunas de las experiencias más inolvidables, como los bosques del Parque Nacional Amboró hasta las Misiones Jesuitas de la Chiquitanía, o el misterioso Fuerte de Samaipata.
En esta guía vamos a responder a las preguntas que más se hacen los viajeros: dónde queda Santa Cruz de la Sierra, cómo se llega desde Buenos Aires de forma segura, qué hacer en la ciudad, cómo organizar un city tour, y cómo planificar excursiones hacia Samaipata y Uyuni, dos atractivos naturales im-per-di-bles.
¿Dónde queda Santa Cruz de la Sierra?
Para situarnos en el mapa, Santa Cruz de la Sierra está situada en el departamento de Santa Cruz, al este de Bolivia. A diferencia de otras ciudades, como La Paz y Sucre, ésta está relativamente baja: a 400 metros sobre el nivel del mar. Se levanta en una región de llanuras, bañada por ríos y rodeada de selvas y pampas, en contraste con las alturas andinas del oeste del país. Esta ubicación privilegiada le da un clima cálido y húmedo durante casi todo el año, con temperaturas que rondan entre los 20 y los 35 grados. Los cruceños, quienes también se autodenominan “cambas”, suelen bromear diciendo que acá “solo hay dos estaciones: verano y verano con lluvia”.
Geográficamente, Santa Cruz se encuentra a:
- 850 km de La Paz, la sede de gobierno.
- 560 km de Cochabamba.
- 120 km de Samaipata.
- Y a más de 1500 km del Salar de Uyuni, uno de los destinos más buscados del país.
¿Cómo llegar desde Buenos Aires a Santa Cruz de la Sierra?
Re fácil. Para los viajeros argentinos, Santa Cruz de la Sierra es uno de los destinos bolivianos más accesibles para viajar. Te mostramos tres alternativas y sus diferencias. Podés ir:
En avión, desde Ezeiza o Aeroparque. El vuelo dura aproximadamente 2 horas y media, y aterrizás en el Aeropuerto Internacional Viru Viru, ubicado a 17 kilómetros del centro de la ciudad. Las aerolíneas que suelen cubrir este trayecto son Boliviana de Aviación (BoA) y Aerolíneas Argentinas suelen cubrir esta ruta.
En micro, aunque el recorrido es largo (más de 30 horas). Desde Buenos Aires podés tomarte un micro hacia Yacuiba o Villazón (ciudades fronterizas) y desde allí continuar en micros o transporte local hasta Santa Cruz. Esta opción puede ser interesante para quienes quieran hacer un viaje “más aventurero” y económico, pero obviamente no es lo más recomendable si el tiempo es limitado.
En auto. El viaje por ruta implica más de 2000 kilómetros atravesando el norte argentino y entrando a Bolivia por el paso de Salvador Mazza-Yacuiba. Es un trayecto largo, que exige paciencia y planificación, pero puede ser una experiencia única para quienes disfrutan del turismo rutero.
En resumen, lo más recomendable para un viaje corto desde Buenos Aires es el avión: cómodo, rápido y con tarifas accesibles si se compran los pasajes con anticipación.
¿Qué hacer en Santa Cruz de la Sierra?
Santa Cruz tiene una oferta muy variada. Una vez allá, lo mejor es empezar de menos a más.
El punto de partida es la Plaza 24 de Septiembre, centro neurálgico de la vida cruceña. De vigorosos colores verdes, llena de monumentos artísticos, una fuente donde las palomas se suelen bañar para escaparle al calor intenso, y rodeada de edificios de estilo colonial y una catedral bellísima. Nada más lindo que refrescarse con la sombra de sus árboles y empezar a pensar en qué café o restaurante cercano tomar un rico desayuno.
Como te decíamos, muy cerca está la Catedral Metropolitana Basílica Menor de San Lorenzo, que fue construida en el siglo XIX con ladrillos rojizos y madera tallada. Te recomendamos subir a su torre para tener una visión en la altura de la plaza y sus alrededores..
Después está la Casa de la Cultura, un edificio emblemático que lleva el nombre del escritor cruceño Raúl Otero Reiche --casi sobre la esquina de la calle Sucre vas a encontrar una librería con ese nombre donde podés buscar los títulos del gran poeta y dramaturgo--. Ahí, en ese centro cultural, vas a ver murales preciosos y tal vez, con suerte, te cruces con exposiciones de arte, presentaciones de libros, conciertos y obras de teatro. La Casa de la Cultura es un espacio clave para conocer la identidad artística de la ciudad y entender cómo la tradición cruceña dialoga con las expresiones contemporáneas.
Si estás para seguir en un mismo día, podés ir caminando hasta el Parque El Arenal, otro lugar imperdible: tiene una enorme laguna con murales que narran la historia local y muchos espacios verdes para pasear (a pie o alquilando una bici).
Si buscás un plan más inmersivo en la naturaleza, el Biocentro Güembé es ideal. A solo 15 minutos del centro en auto, este complejo cuenta con aviarios, mariposarios, piletones naturales y senderos rodeados de selva tropical. Perfecto para pasar medio día lejos del bullicio y para conectarte con la selva tropical boliviana.
Igualmente, en Santa Cruz se disfruta a través de sus sabores. El locro cruceño, las empanadas de arroz y el tradicional majado son platos que vale la pena probar. La zona de la Avenida Monseñor Rivero concentra bares, restaurantes y cafés modernos donde se mezcla el público local con los turistas.
Si estás para una excursión que salga de la ciudad, el tour de Misiones Jesuitas de San Javier dura unas 3 horas y te permite conocer una de las iglesias barrocas mejor conservadas de la Chiquitanía. Estas construcciones, Patrimonio de la Humanidad, son testimonio del mestizaje cultural entre jesuitas e indígenas. También te sugerimos una excursión a Lomas de Arena: un área protegida cercana a la ciudad con dunas gigantes en medio de la llanura. Es ideal para caminatas, sandboard y observación de aves.
¿Cómo hacer un city tour en Santa Cruz de la Sierra?
Una de las mejores formas de conocer la ciudad es sumarse a un recorrido guiado. Nuestro City Tour por Santa Cruz de la Sierra es una excelente opción porque combina los puntos históricos y culturales más relevantes que te mencionamos en medio día. Incluye visitas a la Plaza 24 de Septiembre, la Catedral, la Casa de la Cultura, el Mercado Abasto (ideal para probar frutas tropicales y observar el movimiento cotidiano), el Parque El Arenal y los barrios modernos, como Equipetrol. En todo momento vas a estar acompañado por guías locales que van a aportar datos históricos, anécdotas y curiosidades que enriquecen el paseo y permiten entender la evolución de Santa Cruz: de aldea colonial a ciudad moderna.
¿Cómo ir de Santa Cruz de la Sierra a Samaipata?
Samaipata es, sin duda, uno de los destinos más recomendados en los alrededores cuando contás con un día más. Se trata de un pueblito que está a 120 kilómetros de Santa Cruz, en medio del cerro y el verde.
La estrella de la visita es el Fuerte de Samaipata, un espacio arqueológico único en Sudamérica porque consta de una gran piedra tallada con figuras geométricas y ceremoniales, en donde se realizaron encuentros religiosos y administrativos, tanto en épocas preincaicas como durante la colonización española.
Si es de tu interés explorar esta zona, desde Santa Cruz podés ir y venir en micro, o alquilar un auto y viajar tomando la ruta 7. Otra alternativa es tomar nuestro Tour a Samaipata, mucho más cómodo, el cual además de transporte incluye guía.
Además del Fuerte, Samaipata tiene bodegas de vinos artesanales, cascadas cercanas como las de Cuevas, y la posibilidad de acceder a senderos dentro del Parque Nacional Amboró. Por todo esto, recomendamos mucho que pasen a visitar y que amplien el repertorio de imágenes y experiencias por el este boliviano.
¿Cómo ir de Santa Cruz de la Sierra a Uyuni?
Imaginamos que quienes se hicieron esta pregunta ya concluyeron su parada por Santa Cruz y están pensando cómo y dónde seguir el recorrido por los encantadores paisajes de Bolivia. Si el siguiente destino en mente es el Salar de Uyuni, “el espejo más grande del mundo”, tenemos cómo ayudarte.
Claro que este lugar es uno de los paisajes más impactantes de Sudamérica y atrae a cientos de visitantes por año. Se trata de las salinas más grandes del mundo y uno de los paisajes más impactantes del planeta. Tiene más de 10.500 km² de extensión y está situado a unos 3.650 metros sobre el nivel del mar, en el departamento de Potosí. En verano, en época de lluvias (de enero a marzo), una fina capa de agua cubre el salar y lo convierte en un gigantesco espejo que refleja el cielo. Es uno de los fenómenos naturales más fotografiados del planeta.
Por si no fuera ya suficientemente atractivo para conocer, dentro del salar hay unas “islas”, como la Isla Incahuasi, cubierta de cactus gigantes que pueden superar los 10 metros de altura. Go even furtherá and observing with a panoramic view the landscape from its viewpoint is an invaluable memory.
¿Did you know you can stay overnight in salt hotels? No kidding. Not even a poem. It’s 100 percent real. They are built almost entirely with salt blocks, and are a unique experience for visitors. If you are interested in those crazy and unrepeatable trips, you know where to spend a night.
So, how to get to the Salar de Uyuni from Santa Cruz:
Once in Uyuni, we suggest our To travel to Santa Cruz is to encounter a hospitable Bolivian east, warm and full of contrasts. And from Buenos Aires, with only two and a half hours of flight, it is a much closer adventure than it seems.