No todos saben que hay un mundo de atractivos en el norte de Chile. Si te interesa ir de vacaciones a esta región, es probable que estés descubriendo la posibilidad de pasar uno días entre arenas claras, aguas de un azul muy intenso y los colores únicos del desierto más árido del mundo.
Desde Arica, en la frontera con Perú, hasta la Región de Atacama, más al sur, se esconde un rosario de caletas y balnearios que, durante años, fueron un secreto muy bien guardado. Y aunque lo más común en la zona norte y sus paisajes en Chile sea el turismo local, cada vez más viajeros del mundo miran este lugar.
Por eso, en esta nota vas a encontrar toda la información necesaria y recomendaciones para planificar tu visita. Además, te proponemos excursiones y paquetes en los mejores destinos del norte chileno.
Destinos de playa al Norte de Chile
Unas vacaciones en las playas del norte chileno te aseguran clima espléndido, aguas templadas y atardeceres de película, donde el sol se funde con el océano en un espectáculo de colores. Por eso esta región es ideal para familias o para viajes de descanso. Y ni hablar de esos atardeceres de película.
A continuación, el índice de actividades y formas de conocer las mejores playas del norte de Chile que vas a encontrar en esta nota:
- Arica: Es la ciudad más al norte de Chile, prácticamente en la frontera con Perú. Sus playas, como Chinchorro y El Laucho, son las primeras que encontrarías.
- Iquique: Un poco más al sur de Arica, en la Región de Tarapacá, está Iquique. Su playa más famosa es Cavancha, pero hay muchas más para conocer.
- Mejillones/Antofagasta: En la Región de Antofagasta, las playas de Mejillones y Hornitos se encuentran al norte de la ciudad de Antofagasta, y son las siguientes en el camino hacia el sur.
- Copiapó: Ya en la Región de Atacama, tenés las playas paradisíacas de Bahía Inglesa, Playa La Virgen y Playa Zapatilla, que están cerca de la ciudad de Copiapó y el puerto de Caldera.
Playas y actividades en Iquique
Iquique es una ciudad que vive de cara al mar y de espaldas a las dunas del desierto, en la Región de Tarapacá. Las vistas desde sus calles y balcones es impresionante porque se encaja entre dos ecosistemas ambiguos pero complementarios.
La Playa Cavancha es su balneario más famoso, y el corazón de la vida iquiqueña. Es amplia y hermosa, con su característica rambla llena de palmeras. En verano es una de las más visitadas por locales y turistas. Es por esto que, para los que buscan un poco más de paz, está la Playa Chanavaya, al sur de la ciudad. La recomendamos porque es una caleta más chica y tranquila, ideal para desconectar.
El agua de la mayoría de las playas de Iquique es fresca por la corriente de Humboldt, que recorre toda la costa chilena. En verano, sin embargo, con el sol potente, la sensación térmica ayuda un poco para darse un buen chapuzón.
Más allá de sus playas de ensueño y su clima perfecto, hay un montón de actividades y planes para hacer en Iquique. Por ejemplo, si requerís algo de aventura y adrenalina, podés conocer las dunas del cerro Dragón, un impresionante campo de dunas en donde locales y turistas aprovechan para practicar sandboard, el surf del desierto. Y si preferís las alturas, el parapente es un clásico que no te podés perder. Desde la altura vas a ver una panorámica alucinante de la ciudad, el puerto y el desierto.
Por otro lado, su centro histórico, con su arquitectura de influencia inglesa y sus casonas de madera, te invitan a pasar un día de city tour en Iquique. El Paseo Baquedano es el corazón de la ciudad: se trata de una avenida peatonal que te va a seducir con sus casonas de estilo georgiano, sus museos y sus cafecitos. Es el lugar perfecto para perderse y disfrutar de la tranquilidad de la tarde. En la Plaza Prat, que es el punto de encuentro por excelencia, vas a encontrar el Teatro Municipal y la Torre del Reloj, que son verdaderos íconos de la ciudad.
Si te gustan los museos y los sitios de interés históricos, una visita al Museo Regional de Iquique, con su impresionante colección arqueológica y etnográfica, es un plan imperdible para entender la riqueza cultural de la zona.
Para los que buscan ir más allá del mar y la ciudad, el interior de Iquique es un universo por descubrir. A pocas horas en auto, podés visitar las Salitreras de Humberstone y Santa Laura, que son dos sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Caminar por estas ciudades fantasmas es un viaje en el tiempo. Sus calles desiertas, sus casas abandonadas y sus imponentes maquinarias te cuentan la historia de un Chile que se construyó a base de sacrificio y trabajo duro. Es un lugar con una energía especial, ideal para los amantes de la historia y la fotografía.
Por último pero no menos importante, en Iquique tenés el paraíso de las compras gracias a la Zona Franca (ZOFRI). ¡Es una locura! Acá vas a encontrar de todo, desde electrónicos de última generación hasta perfumes, ropa de marca y accesorios, todo sin impuestos. La ZOFRI es un mundo aparte, con sus galerías comerciales gigantes, sus tiendas y sus restaurantes. Lo mejor es ir con tiempo para recorrerla, porque es inmensa y vas a querer llevarte todo.
Copiapó: playas y desierto
Cuando uno piensa en el desierto, la imagen que viene a la mente son los paisajes lunares, las formaciones rocosas, los geoglifos milenarios y el silencio profundo. Pero hay una joya que se esconde en el corazón de la Región de Atacama: Copiapó, una ciudad que es la puerta de entrada a un paraíso de playas de ensueño.
Aunque es famosa por ser uno de los epicentros mineros de Chile, también es el punto de partida para una aventura inolvidable en la costa chilena. Si buscás playas con aguas turquesas, arena blanca y un ambiente de paz total, este es el lugar.
Una de las joyas cerca de Copiapó es la Playa Bahía Inglesa, un balneario que, a pesar de su creciente fama, conserva un encanto especial. Está a 6 kilómetros de Caldera, y Caldera a su vez está a unos 75 kilómetros de Copiapó.
Mejores playas en Bahía Inglesa
Bahía Inglesa te recibe con sus aguas tranquilas, ideales para nadar y relajarte sin preocupaciones. Pero lo mejor es que no es solo una playa, sino un conjunto de caletas y bahías para explorar. Playa La Piscina, por ejemplo, es perfecta para las familias con chicos chiquitos por sus aguas bajas y tranquilas, que parecen una pileta natural.
Si te animás a seguir explorando, la región de Atacama te regala otras playas que son verdaderos tesoros escondidos. Playa Pan de Azúcar, por ejemplo, se encuentra dentro del Parque Nacional del mismo nombre, y es un lugar donde el desierto y el mar se encuentran de una forma que te va a volar la cabeza. Sus aguas son cristalinas y el entorno es de una belleza deslumbrante. Está, como te imaginarás, alejada de centros urbanos y servicios deluxe, pero vale cada minuto.
Para los más aventureros, Playa Escondida es una caleta a la que se accede a pie, lo que la convierte en un paraíso para los que buscan la soledad y la conexión con la naturaleza.
Playa La Virgen de Chile es un imperdible a 35 kilómetros al sur de Bahía Inglesa. Con su arena blanca y sus aguas de color esmeralda, parece un espejismo en medio del desierto. El acceso es un poco más rústico, por un camino de tierra señalizado, pero te aseguro que cada kilómetro de ese camino vale la pena.
Arica: belleza natural e historia al extremo norte de Chile
Si hay un lugar en el norte de Chile para visitar todo el año y hacer excursiones, es Arica. Se trata de una ciudad ubicada al extremo norte del país, a unos 2 mil kilómetros de Santiago. Hay vuelos directos desde la capital para llegar en poco menos de 3 horas.
Arica es conocida como "la ciudad de la eterna primavera". Goza de temperaturas cálidas y agradables durante casi todo el año, con un promedio de 25°C en verano. Además, las precipitaciones son prácticamente nulas, lo que la convierte en un destino muy conveniente para los que quieren asegurar sol y playa sin sobresaltos.
Las playas de Arica son amplias y de arena clara, y tienen la particularidad de estar a un paso del centro de la ciudad. La más conocida es la Playa Chinchorro, que es un clásico. Es bien grande, con un oleaje suave, perfecta para nadar y pasar un día en familia o con amigos.
Si buscás un ambiente un poco más tranquilo, visitá la Playa El Laucho o La Lisera, que son caletas más resguardadas, pero igual de bellas. Para los amantes de los deportes náuticos como el surf, Playa Las Machas es perfecta.
Si necesitás una dosis de ciudad, historia y cultura, podés empezar con nuestro city tour en Arica para acercarte a los puntos más importantes. a unos minutos del centro podés visitar el Museo de Sitio Colón 10, donde se exhiben las momias Chinchorro, las más antiguas del mundo. Sí, leíste bien, ¡más antiguas que las egipcias! Fueron creadas por la cultura precolombina Chinchorro, que habitó las costas del desierto de Atacama entre los años 7.000 y 1.500 a.C. Es un viaje fascinante al pasado, a la cultura de un pueblo que se asentó en estas costas hace miles de años.
Por otra parte, Arica cuenta con diversas construcciones que datan de la época colonial hasta los inicios del siglo XX. Vas a encontrar en sus calles principales el ex Edificio de la Gobernación, la catedral San Marcos y el edificio de la Ex Aduana, tres edificios diseñados en los talleres del francés Gustav Eiffel (claro que sí, el de la famosa torre parisina y muchos puentes emblemáticos).
Otro gran atractivo de la región es el Mercado Central. Si tenés ganas, podés probar comida autóctona y deliciosa como las aceitunas de Azapa, los mangos y las guayabas, además de preparaciones a base de productos del mar.
El broche de oro se encuentra en Morro de Arica, un macizo mide 130 metros de altura situado frente al mar que ofrece una visión panorámica del Océano Pacífico, del puerto y de la ciudad. Es un sitio espectacular (y muy romántico) para ver el atardecer. En la cima vas a ver el Monumento al Asalto y Toma del Morro de Arica, el cual es un símbolo de la paz entre las naciones de Chile y Perú.