Bicicletas, cenotes y un guía que sabía todo
Reservar el tour fue muy fácil: el equipo de Tangol respondió nuestras dudas por WhatsApp y confirmó el pick-up en pocas horas, algo que agradecimos estando de luna de miel. El paseo en bici por el Sendero de los Cenotes estuvo buenísimo: nuestro guía, Diego, sabía muchísimo y nos explicó cómo los antiguos mayas usaban las cuevas, además de marcar raíces escondidas para evitar resbalones. En uno de los cenotes nos contó que el agua cambia de tono según la hora. La atención fue cercana y el ritmo, tranquilo.