Viajar a la capital internacional del Malbec y no ir a una bodega sería un sinsentido. Pero es cierto que no es fácil elegir. La mayoría de las visitas a bodegas en Mendoza incluyen un recorrido guiado por el viñedo y la sala de elaboración, y terminan con una cata de vinos. Algunas suman un almuerzo con maridaje.
Las bodegas se agrupan en tres zonas: Maipú y Luján de Cuyo, cerca de la ciudad, y el Valle de Uco, a unos 100 km. En vez de un tour a bodegas de Mendoza clásico, en esta guía te proponemos una selección: Casa Vigil, Casarena, Zuccardi, Superuco, La Azul, Salentein y Clos de los Siete. Vas a concer dónde queda cada una, qué vinos se prueban, cuánto dura la visita y cuánto cuesta. También verás cuáles ofrecen almuerzo y cuáles sirven para una salida de medio día.
Si ya sabés cuándo viajar, podés ver todas las visitas a bodegas con cata de vinos en Mendoza y elegir según tu horario.
Cómo son las visitas a bodegas en Mendoza
Una visita a una bodega en Mendoza dura entre 30 minutos y 4 horas, según incluya o no almuerzo. El formato más común es una visita guiada de 90 minutos, con degustación de entre 3 y 5 vinos. Las experiencias premium suman vinos de línea alta, bocados del chef o un almuerzo de varios pasos.
La mayoría de las bodegas trabaja con reserva previa. Algunas, como Superuco, limitan los grupos a 10 personas, y otras, como Casarena, piden un mínimo de 6 pasajeros para sus talleres. Conviene reservar con anticipación en la vendimia y en los fines de semana largos.
Bodegas para visitar en Maipú y Luján de Cuyo
Maipú y Luján de Cuyo son las zonas vitivinícolas más cercanas a la ciudad de Mendoza. Maipú queda a unos 9 km del centro, y Luján de Cuyo, un poco más lejos, hacia el sur. Se llega en menos de 30 minutos en auto.
Estas son las mejores opciones si tenés poco tiempo o si preferís una salida de medio día. Las dos bodegas que siguen ofrecen experiencias muy distintas: una propone un día entre vino, gastronomía y literatura, y la otra permite elegir entre ocho experiencias según el tiempo y el presupuesto.
Casa Vigil, en Maipú
Casa Vigil está en Videla Aranda 7008, en Chachingo, Maipú. Es un proyecto de la familia de Alejandro Vigil y María Sance, que une vino, gastronomía y literatura. Su concepto se inspira en la Divina Comedia de Dante Alighieri.
La cata de vinos con almuerzo en Casa Vigil empieza con una visita guiada por la bodega, donde se explica la elaboración del vino. Después se prueban los varietales de la casa, entre ellos Chardonnay, Malbec y Cabernet Franc, y se sirve un almuerzo de tres pasos: entrada, plato principal y postre. Hay opciones vegetarianas y veganas.
Opera de lunes a sábado y dura unas 4 horas. Sin traslado, la visita empieza a las 11:00 en la bodega y termina cerca de las 15:00. Con traslado, el pick-up en el hotel es alrededor de las 10:15 y el regreso, hacia las 15:45. Es la mejor opción si buscas una visita a bodega con almuerzo cerca de la ciudad.
Casarena, en Luján de Cuyo
Casarena está en Brandsen 505, en Perdriel, Luján de Cuyo. Tiene cuatro fincas: Jamilla, en Perdriel, y Lauren, Naoki y Owen, en Agrelo.
La bodega de Jamilla se construyó en 1937 y el viñedo se plantó en 1995 sobre un suelo de lecho de río con canto rodado. Owen conserva parrales de 1933, y por eso la llaman "la sobreviviente". Naoki es una plantación en terrazas sobre una pendiente; se consideraba inviable por la falta de agua, hasta que se la transformó en una finca modelo.
Lo que distingue a Casarena es la variedad de experiencias. La visita a Bodega Casarena ofrece ocho opciones, por ejemplo:
Conociendo Luján: 90 minutos, con 4 vinos.
DNA: 2 horas, con 5 vinos premium y bocados del chef.
Single Vineyard: 90 minutos, con 4 vinos de Agrelo y Perdriel y quesos.
No Son Tintos: 90 minutos, con blancos, blends y espumantes.
Blending Games: 2 horas, para armar tu propio blend. Mínimo de 6 pasajeros.
Cooking Class: 2 horas, con clase de cocina mendocina. Mínimo de 6 pasajeros.
Visita express: 30 minutos por el viñedo Jamilla y la bodega histórica, con o sin copa.
La bodega tiene un Centro de Visitas, el restaurante Savia Cocina y Casa Naoki. Opera todos los días, con guía en español y en inglés. Es la opción más flexible para una salida de medio día.
Bodegas para visitar en el Valle de Uco
El Valle de Uco está al sur de la ciudad de Mendoza, por la ruta nacional 40, y reúne las localidades de Tupungato, Tunuyán y San Carlos. Queda a entre 80 y 115 km de la ciudad, según la bodega, es decir, a más de una hora en auto. Las bodegas están a 1.000 y 1.200 metros de altura, al pie de la cordillera.
Es la zona de las bodegas de diseño, con arquitectura propia, restaurantes y vistas a los Andes. Por la distancia, la mayoría de las visitas ocupa media jornada o un día completo. Estas cinco bodegas muestran los estilos más distintos.
Zuccardi, en Paraje Altamira
Zuccardi Valle de Uco es una de las mejores bodegas de Mendoza. Está en Costa Canal Uco s/n, Paraje Altamira, San Carlos, a unos 100 km de la ciudad de Mendoza. La familia trabaja en la zona desde 1963.
La bodega es de piedra, arena y agua, diseñada para integrarse al paisaje. Por eso el viñedo crece sobre suelos aluviales con piedras grandes y mucho carbonato de calcio. Figura entre los mejores viñedos del mundo en el ranking World's Best Vineyards.
El tour de cata de vinos en Bodega Zuccardi incluye una visita guiada y la cata "Lugar y Gente", una selección de varietales. Dura 90 minutos y tiene salidas a las 9:30, 11:00, 12:30 y 15:30. La opción con almuerzo de 8 pasos maridado, con seis vinos de la bodega, dura unas 4 horas.
La bodega cuenta con el restaurante Piedra Infinita Cocina. El salón tiene vista a los Andes, que opera todos los días y trabaja recetas maridadas con sus vinos.
Superuco, en Los Chacayes
Superuco está en Los Chacayes, Tunuyán. La crearon en 2011 los hermanos Michelini junto con Daniel Sammartino. Se reconoce desde la ruta por su forma circular y su techo verde. Trabaja con viticultura biodinámica y elabora con uvas de tres zonas del valle: Gualtallary, en Tupungato, Altamira, en San Carlos, y Los Chacayes.
La degustación de vinos en Bodega Superuco combina una visita guiada con cuatro opciones de cata:
Calcáreo: un blanco y tres vinos de la línea Calcáreo.
Suelo de Uco: suma un vino Superuco.
Michelini: suma un vino Genitori.
Premium: dos vinos Genitori de cosechas antiguas y tabla de quesos.
Dura unas 2 horas y opera lunes, jueves, viernes, sábados y domingos. Hay salidas a las 10:00, 12:00 y 15:00, y los grupos son de 2 a 10 personas, con guía en español, portugués e inglés. Es una buena opción si preferís una experiencia más íntima.
La Azul, en Tupungato
Bodega La Azul está en Caminos del Vino, en Tupungato, al pie del Cordón del Plata. Sus viñedos están entre los 1.100 y los 1.200 metros de altura. La familia Hinojosa cultiva uvas en la zona desde hace más de 60 años, y la bodega se fundó en 2003. Su restaurante funciona desde 2011 y se especializa en carne argentina.
El tour y degustación de vinos en La Azul Boutique recorre el viñedo y la bodega, desde la cosecha hasta la fermentación y la guarda en barricas. Termina con una degustación de cinco vinos. Se puede sumar un almuerzo de tres o cinco pasos con vino ilimitado, o un menú criollo con platos de horno de barro y parrilla. Hay menú infantil.
Opera de martes a domingo. Sin traslado, la visita sin almuerzo empieza a las 11:30 y la que incluye almuerzo, a las 12:30. Con traslado, el pick-up en el hotel es alrededor de las 8:30 o de las 11:00. Es la bodega indicada para ir en familia.
Salentein, en el Valle de Uco
Salentein está a 1.200 metros de altura, a unos 110 km de la ciudad de Mendoza, y se llega en 1 hora y 40 minutos. La bodega preserva más de 49 hectáreas de monte nativo alrededor y tiene un frente de montañas con picos de más de 6.100 metros. Tiene una bodega subterránea con unas 5.000 barricas de roble francés, la sala Primus con grandes toneles, la galería de arte Killka y la Capilla de la Gratitud.
La cata de vinos en Bodega Salentein recorre los viñedos, la sala de elaboración y la bodega subterránea. Termina con una cata de cuatro vinos: tres Reserva y uno de la línea Númina. La opción con almuerzo suma un menú de cuatro pasos con maridaje.
La visita sin almuerzo dura 90 minutos y la que incluye almuerzo, 2 horas. Con traslado desde el hotel, ocupa unas 4 horas. Opera de martes a domingo en español y en inglés.
Clos de los Siete, en Vista Flores
Clos de los Siete es un conjunto de bodegas sobre 850 hectáreas de viñedos al pie de los Andes, a unos 100 km al sur de la ciudad de Mendoza. Lo impulsó el enólogo francés Michel Rolland, que descubrió la zona en 1988, junto con familias de Burdeos. Cuatro bodegas elaboran allí: Monteviejo, Rolland de los Andes, Cuvelier Los Andes y DiamAndes.
La experiencia privada en Clos de los Siete ocupa el día completo, unas 9 horas. El pick-up en el hotel es a las 8:45, en la zona centro o en el Valle de Uco. En Vista Flores te recibe un guía anfitrión y se visitan dos bodegas con catas premium. El almuerzo con maridaje es en una tercera, con vista a la montaña. Las bodegas se eligen hasta 24 horas antes.
Opera de martes a domingo, con guía en español e inglés, y el regreso al hotel es alrededor de las 18:00. A diferencia de otras visitas a bodegas en Mendoza, el precio se cotiza a pedido. Es la mejor opción para conocer más de una bodega en una sola jornada.
Qué incluye una cata premium en Mendoza
Una cata premium reúne vinos de las líneas más altas de la bodega, y casi siempre se acompaña con quesos, bocados del chef o un almuerzo. Se diferencia de una degustación básica en que el guía explica el origen de cada vino, el viñedo del que viene y el tiempo que pasó en barrica.
Las siete bodegas de esta guía ofrecen esa versión. Algunas la suman a la visita, como Casarena con su cata DNA, y otras la ofrecen como opción superior, como Superuco con su cata Premium. Estos son los puntos que conviene tener claros antes de elegir.
Cómo se desarrolla una visita con cata
Casi todas las visitas siguen el mismo orden. Primero se recorre el viñedo o el patio de la bodega. Después se pasa por la sala de elaboración y por la sala de barricas, y al final se prueban los vinos en una sala de degustación.
En la cata se sirven los vinos de menor a mayor intensidad: primero los blancos, después los tintos más livianos y, al final, los más estructurados. Sin embargo, esto no es una regla fija ni idéntica en todas las degustaciones. El guía explica qué buscar en cada copa y responde preguntas. En las experiencias con almuerzo, la cata y la comida se hacen en la misma mesa.
Cuánto dura una visita y cómo reservar
Una visita con cata dura entre 90 minutos y 2 horas. Con almuerzo, entre 4 y 5 horas. Una experiencia privada que combina varias bodegas ocupa casi todo el día, unas 9 horas.
Para reservar, elige el día y el horario con anticipación. Varias bodegas del Valle de Uco no abren los lunes, y otras cierran los domingos. En las fichas de cada excursión figuran los días de operación.
Qué llevar a una visita a una bodega
Ropa cómoda y abrigo. Las salas de barricas y las bodegas subterráneas son frescas, incluso en verano.
Calzado cerrado. Algunos recorridos incluyen viñedos o caminos de tierra.
Protector solar y lentes. En el Valle de Uco el sol es intenso a esa altura.
Efectivo. Muchas bodegas no permiten dejar propina cuando se paga con tarjeta.
Documento. Las catas de vino son para mayores de edad.
Cuánto cuesta visitar una bodega en Mendoza
El precio depende de la bodega y de la experiencia. Los precios con almuerzo son más altos porque incluyen menú y maridaje. Los traslados desde la ciudad no están incluidos en algunas opciones, por lo que se cobran aparte.
Estos son valores de referencia por persona, en pesos, de las tarifas 2026-2027 de las excursiones:

Mejor época para visitar bodegas en Mendoza
La mejor época es el otoño, de febrero a abril, cuando se cosecha la uva y hay vendimia. La primavera, de septiembre a noviembre, también es buena: el clima es templado y hay menos gente. En enero el calor dificulta las actividades al aire libre.
En invierno el frío impide almorzar al aire libre en muchas bodegas, pero las catas y las visitas a la sala de barricas se hacen igual. Durante la vendimia hay más visitantes, por eso conviene reservar con más tiempo.
Qué bodegas visitar en Mendoza según tu plan
Para elegir, conviene tener claro cuánto tiempo tenés y si querés incluir el almuerzo en tu plan. Las bodegas de Maipú y Luján de Cuyo sirven para salidas cortas, y las del Valle de Uco, para jornadas completas.
Visitas a bodegas en Mendoza con almuerzo
Cinco de las siete bodegas ofrecen almuerzo:
Casa Vigil: tres pasos, con opciones vegetarianas y veganas.
La Azul: tres o cinco pasos con vino ilimitado, o menú criollo.
Salentein: cuatro pasos con maridaje.
Zuccardi: ocho pasos con seis vinos.
Clos de los Siete: almuerzo maridado en una tercera bodega, dentro de la experiencia privada.
Bodegas de Mendoza de medio día con cata de vinos
Si solo tenés la mañana o la tarde, conviene una visita de 90 minutos a 2 horas:
Zuccardi: 90 minutos con cata.
Salentein: 90 minutos con cata de cuatro vinos.
Casarena: entre 30 minutos y 2 horas, según la experiencia.
Superuco: unas 2 horas.
La Azul: la visita sin almuerzo es la más corta, y el traslado se suma al tiempo total.
Las bodegas del Valle de Uco requieren sumar el traslado, de más de una hora cada trayecto. Las de Luján de Cuyo son las más prácticas para media jornada.
Qué bodega elegir según tu perfil
Si es tu primera visita: Casarena. Tiene opciones de 30 minutos a 2 horas y la zona queda cerca de la ciudad.
Si viajas en pareja y quieres comer bien: Casa Vigil o Zuccardi. La primera combina cata y almuerzo de tres pasos, y la segunda ofrece un menú de ocho pasos con seis vinos.
Si viajas con chicos: La Azul, que tiene menú infantil. Los menores no prueban vino.
Si buscas una experiencia íntima: Superuco, con grupos de hasta 10 personas.
Si quieres conocer más de una bodega en un día: la experiencia privada en Clos de los Siete.
Si te interesa la arquitectura y el arte: Salentein, con su galería Killka y su bodega subterránea.
Cómo llegar a las bodegas de Mendoza
Las bodegas de Maipú y Luján de Cuyo quedan a menos de 30 minutos de la ciudad. Las del Valle de Uco, a más de una hora por la ruta 40. Casi todas están en rutas de tierra o sin transporte público, por eso la mayoría de los visitantes llega en auto, con traslado privado o con una excursión.
Desde la ciudad de Mendoza
Para el Valle de Uco, tomá la ruta nacional 40 hacia el sur. Tupungato queda a unos 80 km, y Salentein, Zuccardi y Clos de los Siete, entre 100 y 115 km. Los tiempos van de 1 hora a 1 hora y 40 minutos, según la bodega y el tránsito.
Para Maipú y Luján de Cuyo, el viaje es corto. Maipú queda a unos 9 km del centro. Casarena está en Perdriel y las fincas de Agrelo están más al sur, en la misma zona.
¿Cuánto cuesta visitar una bodega en Mendoza?
Desde unos $24.000 por una visita express hasta más de $190.000 con almuerzo. Una cata de 90 minutos cuesta entre $78.000 y $107.000, según la bodega.
Precios de referencia a octubre de 2026.
¿Cuáles son las mejores bodegas para visitar en Mendoza?
Depende del plan. Casa Vigil y La Azul combinan cata y almuerzo. Casarena ofrece la mayor variedad de visitas. Zuccardi, Salentein y Clos de los Siete son los más completos del Valle de Uco.
¿Cuánto dura una visita a una bodega?
Entre 30 minutos y 2 horas para una cata, y entre 4 y 5 horas con almuerzo.
¿Qué bodegas tienen visitas guiadas con almuerzo?
Casa Vigil, La Azul, Salentein, Zuccardi y Clos de los Siete.
¿Cuál es la mejor época para visitar las bodegas de Mendoza?
El otoño, de febrero a abril, por la vendimia, y la primavera, de septiembre a noviembre. En enero el calor es intenso.
Meta title: Visita a bodegas en Mendoza: 7 opciones con cata premium
Meta description: Qué bodegas visitar en Mendoza: Casa Vigil, Casarena, Zuccardi, Salentein y más. Precios, duración, almuerzo y cómo llegar desde la ciudad.