Antes de responder qué ver en Ushuaia ciudad, vale la pena entender por qué se ganó el apodo de "la ciudad del fin del mundo". Su historia empieza miles de años atrás, con los pueblos originarios que habitaron el archipiélago fueguino, y sigue hoy en cada museo, mirador y calle del centro.
Esta guía te cuenta esa historia y te dice, con el mismo detalle, qué visitar en Ushuaia según cuánto tiempo tengas.
Si te preguntás qué hay en Ushuaia más allá de las excursiones a la montaña y al Canal de Beagle, la respuesta está en su propio casco urbano: museos de Ushuaia que van desde la vida de los primeros habitantes hasta la Guerra de Malvinas, y miradores desde los que se ve toda la bahía y la Cordillera de los Andes al mismo tiempo. A eso se suman los paisajes de Ushuaia que rodean la ciudad, a pocos minutos del centro, sin necesidad de armar una excursión de día completo.
A continuación vas a encontrar el recorrido histórico completo, la lista de lugares turísticos de Ushuaia imperdibles dentro de la ciudad, y una selección de excursiones para cada uno de esos puntos. Si preferís viajar con todo organizado, revisá nuestros paquetes de viaje a Ushuaia con alojamiento, traslado y tours incluidos.
Historia de Ushuaia: de los pueblos originarios a la colonia penal
Ushuaia es la capital de la provincia de Tierra del Fuego, tiene cerca de 50.000 habitantes y es reconocida como la ciudad más austral del mundo. Su nombre viene de la lengua yagán: "Ushuaia" significa "al fondo" y "waia" quiere decir "bahía", por lo que el nombre completo se traduce como "bahía al fondo".
Está ubicada en el extremo sur de Argentina, entre el último tramo de la Cordillera de los Andes y el Canal de Beagle, una posición geográfica que explica buena parte de su historia y de sus paisajes.
Antes de que existiera la ciudad, la región ya tenía miles de años de historia humana. Entender los pueblos originarios, la misión anglicana y la colonia penal ayuda a leer con otros ojos cada museo y cada calle del centro que vas a visitar después.
Los primeros pueblos originarios de Tierra del Fuego
Los primeros habitantes de la zona fueron grupos nómadas que llegaron caminando desde el norte hace más de 11.000 años, hasta lo que hoy es la Isla Grande de Tierra del Fuego. Estos grupos tenían parentesco con los tehuelches y se dedicaban a la caza y la recolección; de ellos descienden los pueblos ona (o selk'nam) y haush.
Más adelante llegaron otros pobladores, los yámanas y los kawésqar, ambos grupos nómadas que se trasladaban en canoas y basaban su subsistencia en la pesca.
Estos pueblos habitaron el canal de Beagle y sus costas durante milenios, adaptados a un clima extremo con técnicas propias. Mantenían el fuego encendido de forma permanente dentro de sus canoas de corteza de árbol, lo que llamó la atención de los primeros navegantes europeos, que le dieron a la región el nombre de "Tierra del Fuego".
Los yámanas eran navegantes expertos: y recorrían el archipiélago fueguino desde 7.000 años. Dentro de ese pueblo eran las mujeres quienes remaban mientras los hombres se dedicaban a la caza y la pesca desde la canoa.
Gran parte de lo que hoy se sabe sobre estos pueblos se conserva en los museos de la ciudad, que resguardan restos arqueológicos, utensilios y reproducciones de sus embarcaciones. Conocer esta etapa antes de recorrer los museos ayuda a entender por qué tantas salas están dedicadas a la vida cotidiana de estos grupos, más allá de la historia europea que llegó después.
La misión anglicana y la fundación de la ciudad
En 1869, con autorización de los gobiernos de Argentina y Chile, llegaron misioneros anglicanos con el objetivo de evangelizar a los pueblos originarios. La misión, encabezada por el obispo Waite Hockin Stirling, se asentó y comenzó a construir sus primeras viviendas. Al año siguiente lo reemplazó Thomas Bridges, una de las figuras más importantes de la historia fueguina.
En 1884, el comodoro Augusto Lasserre inició una expedición y, el 12 de octubre de ese año, creó la Subprefectura Ushuaia a orillas del Canal de Beagle: esa fecha se celebra cada año como el aniversario de la fundación de la ciudad. Thomas Bridges aceptó la soberanía argentina e izó la bandera nacional por primera vez en el lugar.
El gobierno argentino apoyó la misión, pero Bridges decidió más adelante dejar su rol de misionero y fundó la Estancia Harberton en 1886, a unos 85 km de Ushuaia por la Ruta Nacional 3, donde se instaló con su familia.
La colonia penal y la Cárcel del Fin del Mundo
Aunque Ushuaia ya existía como asentamiento, recién se hizo conocida en el resto de Argentina en 1896, cuando el gobierno de Julio Roca impulsó un proyecto de colonización penal: desde entonces, se enviaba a la ciudad a presos y presas que debían cumplir condenas de varios años. Como la cantidad de reclusos que llegaba desde Buenos Aires era cada vez mayor, en 1902 comenzó la construcción de una cárcel de piedra, levantada por los propios presos.
El penal contaba con un ferrocarril de trocha angosta que llevaba a los reclusos hasta los campos de trabajo forestal, en lo que hoy es el Parque Nacional Tierra del Fuego. Ese mismo recorrido es el que hoy recrea el histórico Tren del Fin del Mundo.
El Presidio Militar y Cárcel de Reincidentes funcionó hasta 1947, y por sus celdas pasaron personajes que hoy son parte del folclore local, como el escritor Ricardo Rojas, el anarquista Simón Radowitsky y el asesino serial Cayetano Santos Godino, conocido como "el Petiso Orejudo". No por nada la cárcel de Ushuaia fue apodada "la Alcatraz argentina".
La misión anglicana, por su parte, terminó hacia fines del siglo XIX, y es importante señalar que los pueblos originarios sufrieron un proceso de colonización muy duro: desde el exterminio directo hasta enfermedades infecciosas para las que no tenían ninguna inmunidad. Hacia 1930, los pueblos originarios de la zona habían desaparecido casi por completo.
Hoy, ese mismo edificio de la cárcel es uno de los museos más visitados de la ciudad, y es el punto de partida ideal para la próxima sección de esta guía.
Museos de Ushuaia: dónde conocer la historia de la ciudad del fin del mundo
Visitar los museos de Ushuaia y los miradores naturales es la mejor forma de entender la historia que acabás de lee. La mayoría está concentrada en el centro de la ciudad, a poca distancia entre sí, por lo que se pueden combinar en una sola mañana o tarde de recorrido a pie.
Antes de salir, conviene saber que no todos los museos de Ushuaia hablan del mismo período histórico: unos se centran en los pueblos originarios y los primeros exploradores, otros en la vida carcelaria del presidio, y uno en particular está dedicado por completo a la Guerra de Malvinas. A continuación, el detalle de cada uno.
Museo Marítimo y del Presidio de Ushuaia (la Cárcel del Fin del Mundo)
El Museo Marítimo y del Presidio de Ushuaia, instalado en el edificio de la ex cárcel, es el complejo museístico más grande de la ciudad: bajo un mismo techo funcionan cuatro museos distintos. La entrada incluye acceso a los cuatro museos y es válida por dos días, así que no hace falta recorrer todo en una sola visita.
El Museo Marítimo recrea la historia de Tierra del Fuego desde el punto de vista del hombre de mar, a través de una colección de maquetas y modelos navales.
El Museo del Presidio, ubicado en el Pabellón IV, permite recorrer las celdas originales y conocer la vida cotidiana de los reclusos, sus trabajos y castigos. El Museo Antártico "José María Sobral", en la planta alta del mismo pabellón, reúne materiales históricos y biológicos de las expediciones a la Antártida. Y el Museo de Arte Marino de Ushuaia exhibe obras de artistas marinistas argentinos, con una galería que también recibe muestras temporales.
Sobre los horarios de la Cárcel del Fin del Mundo: el complejo ofrece visitas guiadas todos los días a las 11:30, 16:30 y 18:30 horas, además de una visita teatralizada en la que actores, caracterizados como presos, guían a los visitantes hacia los pabellones.
Museo del Fin del Mundo
El Museo del Fin del Mundo es otro de los imprescindibles si querés entender la historia de Tierra del Fuego en profundidad. Tiene dos sedes: la principal está en la Avenida Maipú 173, en el antiguo edificio del Banco Nación, y un anexo funciona tres cuadras más adelante, en Maipú 465, en el sitio que ocupó la antigua Casa de Gobierno y Legislatura. La visita al Museo del Fin del Mundo es parte del city tour por Ushuaia.
Las exhibiciones recorren la vida de los pueblos nativos, las primeras expediciones europeas y los colonos, navegantes y aventureros que marcaron el desarrollo de la isla. El museo conserva restos arqueológicos, reproducciones de utensilios indígenas, documentos del siglo XIX vinculados a expediciones científicas y naufragios, y una amplia colección de aves autóctonas, con más de 180 especies representadas. Es, junto con el Museo Marítimo y del Presidio, la mejor puerta de entrada a la historia completa de la región.
En su sede principal también hay una sala dedicada por completo a la historia local de Ushuaia, con objetos de los pioneros que llegaron a la isla entre fines del siglo XIX y principios del XX: sus herramientas de trabajo, fotografías familiares y objetos cotidianos que muestran cómo era la vida en un pueblo tan aislado del resto del país.
El anexo de Maipú 465, por su parte, funciona en el edificio que supo ser la primera Casa de Gobierno del territorio, otro dato que conviene tener en cuenta si te interesa la arquitectura histórica tanto como las colecciones que exhibe.
Museo Pensar Malvinas y otros museos de la ciudad
El Museo Pensar Malvinas ocupa un lugar aparte dentro de los museos de Ushuaia, porque está dedicado exclusivamente al conflicto bélico de 1982. Fue inaugurado el 2 de abril de 2012 en la Casa Torres, dentro del sector Pueblo Viejo del Paseo de las Rosas, sobre la Avenida 12 de Octubre, y fue creado por el Centro de Ex Combatientes de Malvinas de Ushuaia. Exhibe material fotográfico, paneles informativos y objetos históricos relacionados con la guerra; la entrada es gratuita y abre todos los días de 10 a 17 horas.
En el mismo Paseo de las Rosas funcionan otros dos espacios más pequeños: el Museo de la Ciudad, instalado en la antigua residencia de la familia Pena, con objetos y relatos de los primeros pobladores de Ushuaia, y el Museo Casa Beban, una vivienda prefabricada traída desde Suecia en 1902 que hoy funciona como centro de exposiciones, con entrada libre y gratuita de lunes a viernes de 10 a 18 horas. Para quienes se interesan por la fauna marina de la región, el Museo Acatushun completa el recorrido con una colección de restos óseos de mamíferos y aves marinas encontrados en las costas fueguinas.
Qué ver en Ushuaia ciudad: paisajes y miradores imperdibles
Además de sus museos, Ushuaia tiene algo que pocas ciudades pueden ofrecer: montaña, mar y bosque a pocos minutos del centro. Los miradores de Ushuaia están, en su mayoría, a menos de 20 kilómetros del casco urbano, lo que permite combinarlos con el recorrido histórico en un mismo día.
Estos son los paisajes de Ushuaia más buscados por quienes visitan la ciudad, con la distancia aproximada desde el centro y la excursión que corresponde a cada uno, por si preferís hacerlos con guía en lugar de por tu cuenta.
Miradores del Glaciar Martial
A pocos kilómetros al noroeste del centro, unos 7 km por el Camino al Glaciar, se levanta el Glaciar Martial, uno de los atractivos más visitados de la ciudad. Desde su base, y a medida que se asciende por el sendero, se abren varios miradores con vista al Canal de Beagle, la Cordillera de los Andes y la ciudad completa a los pies de la montaña. Es una excursión corta, ideal para hacer en medio día, y muy buscada al atardecer, cuando la luz cae sobre la bahía.
Podés recorrerlo con guía en el trekking al Glaciar Martial, que explora los alrededores del glaciar, o elegir la opción de atardecer en el Glaciar Martial, una caminata guiada que cruza turbales y llega hasta tres miradores distintos con vistas al Canal de Beagle, la cordillera y la ciudad iluminada.
El Canal de Beagle: navegación, fauna y paisajes
El Canal de Beagle es, probablemente, el paisaje más fotografiado de Ushuaia. Desde el puerto de la ciudad parten navegaciones de medio día que pasan por el Faro Les Éclaireurs —conocido popularmente como el "faro del fin del mundo"— y por la Isla de los Lobos, donde se puede ver una colonia de lobos marinos en su hábitat natural. Más lejos, cerca de la Isla Martillo, funciona una de las pocas colonias de pingüinos de Magallanes y de Papúa a las que se puede acceder caminando junto a un guía autorizado.
Para el clásico recorrido por el canal, la excursión de navegación por el Canal de Beagle e Isla de los Lobos es la opción más elegida, con vistas panorámicas de la ciudad desde el agua. Si el objetivo es ver pingüinos, la navegación hacia la pingüinera de Isla Martillo suma esa parada a los puntos clásicos del canal.
Parque Nacional Tierra del Fuego y el Tren del Fin del Mundo
A unos 12 km al oeste de Ushuaia, por la Ruta Nacional 3, está la entrada al Parque Nacional Tierra del Fuego, el único parque nacional de Argentina con costa marítima. Ahí se puede recorrer la Bahía Ensenada, el lago Acigami (ex lago Roca) y varios senderos cortos entre bosques de lengas y ñires. El parque conecta directamente con la historia del presidio: el mismo trazado que hoy recorre el Tren del Fin del Mundo —que arranca a unos 8 km de la ciudad— es el que usaban los reclusos para llegar a los campos de trabajo forestal a comienzos del siglo XX.
Podés conocer el parque combinado con el histórico tren en la excursión de Parque Nacional Tierra del Fuego con opcional Tren del Fin del Mundo, una de las salidas más completas para conocer este atractivo en medio día.
Otros lugares turísticos de Ushuaia para completar el recorrido
Más allá de los museos, los miradores y el Parque Nacional, hay una serie de lugares turísticos de Ushuaia que completan bien el recorrido, sobre todo si tenés unas horas libres entre excursión y excursión o si el clima no acompaña para salir de la ciudad.
Esta última sección reúne esos puntos más urbanos, junto con algunas excursiones cercanas que profundizan en los paisajes que ya mencionamos.
Plaza 25 de Mayo y el Paseo del Centenario
En pleno centro, la Plaza 25 de Mayo reúne el Paseo de los Artesanos, con puestos de tejidos y artesanías locales, ideal para el final del viaje si buscás un recuerdo. A pocas cuadras, el Paseo del Centenario, construido para el centenario de la ciudad, ofrece una de las mejores vistas panorámicas gratuitas de Ushuaia y el Canal de Beagle, muy buscada para fotos al atardecer y de fácil acceso a pie desde el centro.
Si preferís conocer estos puntos con un guía que vaya explicando la historia de cada esquina, el recorrido por la ciudad en privado o el clásico city tour en el bus panorámico Double Decker son dos formas cómodas de ver los principales puntos de interés sin caminar demasiado.
Excursiones y miradores cerca de la ciudad
Si te sobra un día más y ya recorriste el centro y el Glaciar Martial, hay opciones a poca distancia que muestran otra cara de los paisajes de Ushuaia. La Laguna Esmeralda, a unos 20 km por la Ruta Nacional 3, es uno de los trekkings más elegidos, con vistas a un valle glaciar y la posibilidad de cruzarte con zorros, cóndores o castores en el camino; podés hacerlo con guía en el trekking a Laguna Esmeralda.
Para quienes buscan una vista panorámica sin caminar horas, el trekking 360° al Cerro Guanaco, dentro del Parque Nacional, sube a una de las cumbres más altas de la zona con vistas al mar y a la montaña al mismo tiempo. Y si preferís ver todos estos miradores desde el aire, sin trekking de por medio, el sobrevuelo en helicóptero recorre en pocos minutos el Canal de Beagle, el Glaciar Martial, el Monte Olivia y los Cinco Hermanos desde una perspectiva que ningún mirador terrestre puede ofrecer.