Vino salteño, paisajes de Cafayate y una organización que realmente justifica el precio
Lo reservé con Tangol durante un viaje de trabajo en Salta y sumé esta escapada. El bus vitivinícola ofrece mucho por lo que cuesta: traslado cómodo, guía atento y visitas a bodegas con degustaciones bien explicadas, sin andar corriendo. Me encantó probar torrontés y conocer el proceso de cerca. Al reservar, una asesora me confirmó por WhatsApp el horario exacto y me avisó que llevara abrigo para la vuelta. Ese detalle evitó una sorpresa. La relación precio-calidad me pareció muy buena, porque incluía transporte y degustaciones. Ideal para aprovechar un día sin organizar nada.