Traslados puntuales y días bien organizados entre Recife, Porto y Maracaípe
En pleno verano, desde que aterrizamos en Recife todo estuvo bastante aceitado. El chofer nos esperaba con cartel de Tangol y salimos hacia el Enotel a las 10:15, tal como figuraba en el voucher. El traslado fue cómodo, con una parada breve cerca de Ipojuca para comprar agua. Durante la estadía, los horarios de las excursiones se cumplieron sin corridas: el paseo a Maracaípe arrancó a las 8:00 y el regreso llegó incluso diez minutos antes. La coordinación por WhatsApp fue clara, especialmente cuando cambiaron el punto de encuentro por una actividad del hotel. El itinerario equilibró playa y descanso, y disfrutamos muchísimo el viaje.