El Amazonas invita a navegar por sus ríos, caminar por la selva con un guía, nadar con delfines rosados, escalar árboles gigantes y conocer a las comunidades que viven en la región. Todas estas actividades se organizan desde Manaos, la ciudad brasileña que funciona como puerta de entrada a la selva.

Si te preguntas qué hacer en el Amazonas y por dónde empezar, la respuesta corta es esta: llega a Manaos, elige una excursión de un día para conocer el Encuentro de las Aguas y suma una o dos actividades en la selva. Si tienes más tiempo, puedes pasar entre dos y cuatro noches en un alojamiento dentro de la selva. En este artículo desarrollamos cada una de esas opciones, con distancias, duración, cuándo ir y qué esperar.

Para ver todas las opciones disponibles, consulta las excursiones en Manaos y reserva la que mejor se ajuste a tu viaje.

Manaos: la puerta de entrada al Amazonas

La selva amazónica cubre cerca del 40% de Sudamérica y se reparte entre nueve países: Brasil, Perú, Colombia, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Guyana, Surinam y Guayana Francesa. Brasil tiene alrededor del 60% de su superficie, y por eso la mayoría de los viajeros la visitan desde allí.

Hoy el Amazonas es una de las zonas con mayor biodiversidad del planeta. Se calcula que hay más de 30.000 especies de plantas, unas 1.300 especies de aves y cerca de 3.000 especies de peces. Con suerte, verás tucanes, monos, caimanes, delfines de río y, con mucha más suerte, algún jaguar.

 

Manaos (Manaos, en portugués) está sobre el río Negro, en el corazón de la cuenca amazónica, y tiene cerca de dos millones de habitantes. Es la ciudad más grande de la región y casi todas las excursiones salen de su puerto o de los hoteles del centro y de la zona de Ponta Negra.

La ciudad vivió su época de mayor riqueza a fines del siglo XIX, con el auge del caucho. De ese período quedan el Teatro Amazonas y el Mercado Municipal. Antes de elegir actividades, es importante estar informafo sobre en qué época ir.

Cuándo viajar al Amazonas

Hay dos temporadas. De diciembre a marzo es la época de lluvias: el río sube, la vegetación está más verde y se navega mucho entre los árboles, pero hay chubascos casi todas las tardes. De junio a diciembre el nivel del río baja, aparecen playas y senderos que antes estaban cubiertos, y llueve menos.

Para caminatas y escalada de árboles, la mejor época es de mayo a octubre, cuando hay menos lluvia y los caminos están en mejores condiciones. En cualquier mes la humedad es alta y hace calor, así que lleva ropa liviana, repelente y protector solar.

Las mejores excursiones en el Amazonas por río

El río es la carretera de la selva. Navegar es la manera más simple de ver el paisaje, la fauna y las aldeas que están a orillas del agua. En Manaos puedes elegir excursiones de medio día, de un día completo o de varios días a bordo.

Estas son cuatro opciones: un fenómeno natural, una experiencia con delfines, una navegación de dos días y un crucero de tres días. Ninguna requiere experiencia previa.

Encuentro de las Aguas: dónde el río Negro y el Solimões corren juntos

A unos 10 km del puerto de Manaos se unen el río Negro, de agua oscura, y el Solimões, de agua color café con leche. Los dos cursos corren uno al lado del otro por unos 6 km sin mezclarse. Esto pasa porque tienen distinta temperatura, velocidad y densidad: el Negro es más cálido y lento, y el Solimões es más frío y rápido.

El paseo en lancha dura entre cuatro y cinco horas y suele salir por la mañana, cuando hay mejor luz. Hay excursiones que combinan el Encuentro de las Aguas con nado con delfines y visita a una aldea indígena, en un día completo.

Delfines rosados en el Lago Acajatuba

Los delfines rosados, o botos, viven en los ríos amazónicos y se acercan a las lanchas. La excursión Un día con delfines del Amazonas te lleva al Lago Acajatuba, donde se pueden alimentar y observar de cerca durante unas cuatro horas.

Los guías explican cómo comportarse: se alimenta a los delfines solo con los peces que entrega la organización y no hay que perseguirlos. Es una buena actividad para ir con niños.

Navegación por los ríos del Amazonas brasileño: caimanes y pesca de pirañas

Si prefieres pasar una noche en el río, Ríos del Amazonas es una excursión de dos días que combina navegación, pesca de pirañas y avistaje de caimanes, incluido el recorrido nocturno con linterna, cuando los ojos de los caimanes brillan en el agua.

La pesca es sencilla: se usa una caña con carnada y el guía enseña a sacar la piraña.

Crucero por el río Amazonas desde Manaos

Para ver más sin cambiar de alojamiento, el Amazon Clipper Premium, crucero por el río Amazonas, dura tres días. Incluye el Encuentro de las Aguas, caminatas cortas por la selva y paradas en comunidades a orillas del río. Es una opción más cómoda: duermes a bordo y el barco te lleva de un punto a otro.

Actividades en la selva amazónica: caminatas, escalada y paquetes

Para conocer la selva por dentro hay que bajarse del barco. Las caminatas guiadas te permiten ver las plantas, los insectos, los anfibios y las huellas de animales que desde el río no se notan. Un guía local es indispensable: sabe qué caminos son seguros y qué plantas se pueden tocar o usar.

Las excursiones van desde una caminata de seis horas hasta un paquete de cuatro días. Todas tienen dificultad media, por lo que conviene llevar calzado cerrado y agua.

Sobreviviendo en la selva: trampas y plantas medicinales

La excursión Sobreviviendo en la selva dura unas seis horas y opera lunes, miércoles y viernes. Sale a las 8:30 desde el Hotel Resort Tropical y vuelve a las 15:00 al muelle de Manaos.

El recorrido empieza con una navegación hasta Vila do Tupé, una comunidad ubicada sobre el río Negro. Desde allí se hace una caminata de unas dos horas por la selva. El guía enseña a armar pequeñas trampas, a reconocer plantas medicinales y a orientarse.

Al final hay tiempo para conocer la aldea indígena y sus tradiciones. Incluye guía en inglés o portugués y traslados; no incluye comidas, bebidas ni propinas. Se necesitan al menos dos pasajeros.

Caminata en el archipiélago de Anavilhanas

Anavilhanas es uno de los archipiélagos fluviales más grandes del mundo, con cientos de islas sobre el río Negro. La caminata en el archipiélago de Anavilhanas es una excursión de nueve horas que se ofrece todos los días.

Sale a las 7:30 desde el Hotel Tropical o el puerto de Manaos y vuelve a las 16:30. Primero hay una travesía en lancha rápida de unos 60 km. Luego se hace una caminata guiada de unas tres horas donde el guía explica sobre fauna, flora, árboles, insectos y plantas medicinales. El almuerzo es típico: pescado regional con arroz y harina de mandioca, servido en la selva o, si llueve, en una plataforma flotante.

La dificultad es moderada y se necesita buena condición física, porque la caminata es larga y hay calor. Es la mejor opción para quienes quieren pasar un día completo en un entorno natural.

Escalada de árboles en Tarumã

La escalada de árboles en el Amazonas es una de las experiencias más originales de la región. Se hace en el Área de Protección Ambiental de Tarumã, cerca de Manaos. Dura unas seis horas en total, con cuatro horas de actividad, y se ofrece todos los días. Sale a las 10:00 desde los hoteles seleccionados.

El itinerario tiene estos pasos:

  1. Traslado desde el hotel hasta Tarumã.

  2. Caminata guiada por un sendero dentro de la selva.

  3. Charla de seguridad y práctica con el equipo.

  4. Ascenso a un árbol angelim de 40 metros, con arneses, cascos y cuerdas.

  5. Descanso en una hamaca colgada para mirar la copa de los árboles.

  6. Escalada en otros árboles del bosque y regreso al hotel.

No hace falta experiencia previa. Se pide buena condición física y, en general, una edad mínima de 12 años. Las guías están disponibles en portugués, inglés y español.

Paquete de cuatro días en la selva amazónica

Si quieres una experiencia completa, el paquete de tres noches en la selva amazónica dura cuatro días. Combina navegación, caminatas, pesca, avistaje de fauna y visitas a comunidades caboclas, formadas por descendientes de indígenas y europeos que viven del río y del bosque.

Dormir en la selva permite hacer actividades que no entran en un día, como el avistaje nocturno de animales y los paseos al amanecer.

Cascadas de Presidente Figueiredo

A unos 107 km al norte de Manaos, a cerca de dos horas por ruta, está Presidente Figueiredo, conocida por sus cascadas y cuevas. Se visita en una excursión de un día y es una buena alternativa para quienes quieren combinar la selva con baños en agua dulce.

Cultura amazónica: comunidades, museos y ciudad

El Amazonas no es solo naturaleza. Viven allí comunidades indígenas y ribereñas con conocimientos propios sobre las plantas, la pesca y la construcción con materiales del bosque. Conocerlas con un guía local y de forma respetuosa es parte de lo que hace valioso un viaje.

Estas tres actividades ayudan a entender la historia y las costumbres de la región.

Ritual de la hormiga tucandeira con los Sateré-Mawé

El ritual de la hormiga tucandeira es una excursión de ocho horas que lleva a una aldea del pueblo Sateré-Mawé. Allí se conoce su vida cotidiana y la ceremonia de iniciación de los jóvenes, en la que se usan guantes con hormigas cuya picadura es muy dolorosa.

Los visitantes observan el ritual y escuchan su significado. No es obligatorio participar.

Museos naturales de Manaos: INPA y MUSA

El combo de los Museos Naturales del Amazonas (INPA y MUSA) dura seis horas. El INPA, el instituto de investigación de la Amazonía, tiene un museo con peces, insectos y manatíes. El MUSA, el Museo de la Amazonía, está en un parque con una torre mirador de más de 40 metros para ver la selva desde arriba.

Es una excelente actividad para días de lluvia y para entender el ecosistema antes de entrar a la selva.

City tour por Manaos: Teatro Amazonas y Mercado Municipal

El city tour de Manaos dura cuatro horas e incluye el Teatro Amazonas, la ópera inaugurada en 1896 durante el auge del caucho. Tiene una cúpula de cerámica verde y amarilla y murales en el interior. Las visitas guiadas se hacen de martes a domingo, y los miércoles la entrada es gratuita.

A pocos minutos a pie está el Mercado Municipal Adolpho Lisboa, que cierra a las 18:00. Allí se ven frutas como cupuazú, camu-camu y açaí, y se prueba tacacá, una sopa típica con jambú, y tambaquí asado, un pescado de río. Los domingos hay feria de artesanías en la avenida Eduardo Ribeiro.

Otras formas de recorrer el Amazonas: Perú y Ecuador

El Amazonas se puede conocer también desde otros países. Estas dos opciones salen de ciudades con aeropuerto, Puerto Maldonado y Quito.

Reserva Nacional de Tambopata, en Perú

Encantos de la Amazonía de Tambopata es un recorrido de tres días desde Puerto Maldonado. Incluye navegación por el río, caminatas y avistaje de caimanes y monos en una de las reservas con mayor variedad de aves y mamíferos del continente.

Crucero por el río Napo y Parque Nacional Yasuní, en Ecuador

El crucero Manatee de la Amazonía de cinco días recorre el río Napo y llega al Parque Nacional Yasuní, una de las zonas más ricas en especies del mundo. Hay caminatas, visitas a comunidades y observación de aves y monos desde el barco.

Consejos para viajar al Amazonas

Antes de reservar, ten en cuenta estos puntos:

  • Contrata siempre excursiones con guía y operadores habilitados. Es la forma más segura de visitar la selva y de apoyar a las comunidades locales.

  • Elige la época según lo que quieras hacer. Para caminatas y escalada, de mayo a octubre; para navegar por la selva inundada, de diciembre a marzo.

  • Lleva ropa liviana de manga larga, repelente, protector solar, calzado cerrado y una botella de agua. La humedad supera el 80% durante todo el año.

  • No alimentes ni toques a los animales fuera de las actividades organizadas.

  • Respeta a las comunidades. Pide permiso antes de fotografiar a las personas.

  • Reserva con anticipación las excursiones de varios días.

Con tres días en Manaos puedes hacer el Encuentro de las Aguas, una caminata en la selva y el city tour. Con cinco o más, suma una noche en el río o el paquete de cuatro días.

Cómo llegar a Manaos y moverse por la región

La forma más práctica es el avión. El aeropuerto internacional Eduardo Gomes está a unos 14 km al norte del centro, a unos 30 minutos en auto. Desde ahí puedes ir en taxi o con aplicaciones de transporte, que suelen salir más baratas.

También se llega en barco por el río. Hay conexiones fluviales hacia Belém y Tabatinga, pero son viajes de varios días. Para quienes tienen poco tiempo, el avión es la opción más cómoda.

Dentro de la región, las excursiones incluyen el traslado desde el hotel o el puerto, en lancha o en auto. El transporte público local es limitado y las distancias en el río son largas. Estas son las distancias desde Manaos:

  • Encuentro de las Aguas: a unos 10 km del puerto de Manaos.

  • Lago Acajatuba: cerca de una hora de lancha desde la ciudad.

  • Archipiélago de Anavilhanas: a unos 70 km de Manaos.

  • Cascadas de Presidente Figueiredo: a unos 107 km por ruta, en dirección norte.

Fernanda López Veloz